Tomaste un Baño de Sauna? Sabes que te Provoca?

Tomaste un Baño de Sauna? Sabes que te Provoca?

Las sesiones de baño de sauna se toman en cuartos hechos de madera, que contienen una estufa alimentada con leña o electricidad. Ésta calienta piedras, a las que se les arroja agua para generar vapor. La temperatura ideal del cuarto es de 80 a 90°C para que la piel alcance 40°C. El interior del cuerpo se mantiene  en 38°C. Normalmente, cada sesión dura entre 8 y 12 minutos; pero quienes están acostumbrados pueden permanecer hasta 15 minutos. No se deben realizar más de 3 visitas” diarias.

BENEFICIOS DEL BAÑO DE SAUNA

Reza un proverbio vikingo: en el sauna se evapora hasta la ira, y es que desde el momento en el que se entra en el sauna, el cuerpo experimenta una serie de reacciones. Las primeras son la transpiración y la hidroforesis (apertura de los poros), provocando la eliminación de toxinas y la limpieza profunda de la epidermis. A continuación, el calor dilata los capilares de la piel para mantener la presión sanguínea (que en un principio tiende a disminuir), y el ritmo cardíaco aumenta hasta duplicarse, incrementando la circulación dérmica. La piel caliente respira para enfriarse, entrenando las glándulas sudoríparas para favorecer la regulación termal fuera del sauna. Además, el aumento de la velocidad circulatoria genera que las toxinas se eliminen más rápido. La concentración de calor beneficia el sistema cardiovascular, dado que el corazón, al adaptarse a la vasodilatación, bombea más fuerte y, por tanto, se favorece la circulación.

Por otro lado, la humedad estimula la regeneración celular, aliviando varias enfermedades cutáneas y respiratorias.

Por último, las altas temperaturas influyen en las terminaciones nerviosas, ocasionando una ralentización de los impulsos sensitivos que van de la piel al cerebro. Como resultado, el cuerpo se relaja y se eliminan muchos dolores, ayudando a conciliar mejor el sueño.

EL BAÑO DE SAUNA NO ES RECOMENDABLE PARA TODOS

El sauna puede resultar peligroso para algunas personas. Por eso, sí se tiene alguna duda sobre la conveniencia de su uso, se debe pedir consejo médico.

Sudar abundantemente provoca que se concentren los fluidos corporales, haciendo que la sangre se torne más densa, lo cual puede ocasionar inconvenientes a quienes padecen determinadas enfermedades del corazón.

Asimismo, ciertos estudios médicos advierten que usar el sauna durante el embarazo aumenta la probabilidad de que el bebé nazca con espina bífida consecuencia del recalentamiento del útero.

TIPS PARA TOMAR UN SAUNA

  • No entrar al sauna con el estómago lleno; hay que esperar 1 hora luego de haber comido. Tampoco ingresar con hambre; si ha transcurrido mucho tiempo desde la última comida, tomar una bebida dulce para que la sangre contenga glucosa.

  • Esperar 15-30 minutos luego de practicar deporte, antes de comenzar la sesión de sauna.

  • Dentro del cuarto, lo mejor es recostarse o sentarse con los pies sobre el banco para que todo el cuerpo alcance la misma temperatura.

  • No beber líquidos durante la sesión, pues inhiben la desintoxicación. Luego, hidratarse con agua mineral o jugo de fruta.

  • Antes de entrar, ducharse con agua templada y secarse bien (la piel limpia y seca suda más). Durante la sesión, no frotar el sudor, pues al estar cargado de toxinas puede causar irritaciones en la piel.

  • Antes de abandonar el cuarto, sentarse con los pies colgando en el banco y levantarse pausadamente. La incorporación súbita puede producir vértigo.

  • Al salir, es importante realizar varias respiraciones profundas para enfriar las vías respiratorias. Luego ducharse con agua fría o tibia, dirigiendo el chorro desde las extremidades hacia el centro del cuerpo, en la dirección del corazón, para devolverle el ritmo normal.