Beneficios Saludables de las Almendras

Beneficios Saludables de las Almendras

Beneficios de las Almendras. Propiedades Medicinales y Nutricionales

Es el fruto del Almendro, árbol cuyo nombre científico es Prunus amygdala o Amygdalus communis.

Hay 2 variedades de almendras: las dulces, que contienen un aceite fijo (cerca del 50%), azúcar, sustancias proteicas y emulsina; y las amargas, que poseen, además, amigdalina, un glucósido que en presencia del agua y por acción de la emulsina, se descompone en ácido cianhídrico, glucosa y benzaldehíco (esencia de almendras amargas). La toxicidad de las almendras amargas se debe, precisamente, al ácido cianhídrico que, al combinarse con el potasio, forman una sal, el cianuro, que es un veneno muy potente. Afortunadamente, es prácticamente imposible confundir las almendras amargas con las dulces. Se diferencian por su aspecto, aroma y propiedades.

En adelante sólo nos ocuparemos de las almendras dulces.

La parte comestible de este fruto consiste en 1 ó 2 semillas de pulpa blanca y sabor dulce, que están encerradas en una envoltura leñosa y agujereada.

Son muy nutritivas: contienen más proteínas que la carne y pueden servirle de sustituto en regímenes vegetarianos. También se emplean para reemplazar al huevo, la leche y el queso.

Los beneficios de las almendras son muy recomendable para los niños por su contenido de proteínas de alto valor biológico, necesarias para la formación de tejidos nuevos y el crecimiento normal.

Por su riqueza en fósforo, calcio y vitaminas del grupo B, fortifican el sistema nervioso. Además contienen vitaminas A, D y E, y minerales como potasio, sodio, magnesio, aluminio, azufre, cloro, manganeso, cobre y zinc.

Aumentan la secreción de leche materna cuando ésta es escasa.

Si se las consume en ayuna, tienen propiedades antihelmínticas.

La emulsina que se encuentra en las almendras es una enzima que favorece los procesos digestivos. En dosis moderadas (6 a 12 almendras por día, repartidas en 2 ó 3 comidas) son bien toleradas por la mayoría de los individuos.

Es preciso masticarlas muy bien. Las personas con dentadura deficiente deben picarlas, machacarlas en un mortero o ingerirlas en forma de leche.

Lo ideal es consumirlas peladas, el hollejo puede irritar las mucosas de la boca y el tubo digestivo, provocando flatulencias. Para ello, se dejan en remojo durante 3 minutos en agua recién hervida. Luego se enjuagan con agua fría para que el hollejo se desprenda.