Conoce que Ingresa a tu Cuerpo al Comer Chauchas o Judías Verdes

Conoce que Ingresa a tu Cuerpo al Comer Chauchas o Judías Verdes

Las chauchas -también conocidas como judías verdes– son unas deliciosas vainas de color verde que contienen varios porotos inmaduros.

Son el fruto de la Phaseolus vulgaris, una planta anual de la familia de las leguminosas, originaria de las zonas tropicales de América (México y Centroamérica), y que se ha extendido por todos los países del mundo. Si bien su cultivo comenzó entre los años 500 a 300 a.C., se hizo extensivo luego del descubrimiento de América.

PROPIEDADES MEDICINALES DE LAS CHAUCHAS

Proporciona una gran cantidad de nutrientes y fibra: una porción de 100g de chauchas tiernas cocidas proporciona el 25% del requerimiento diario de vitamina C de un adulto sano y el 20% de la recomendación diaria de ácido fólico. Además, aporta hierro y grandes dosis de calcio y magnesio. Es un alimento apto para cualquier edad.

Su valor calórico, su contenido proteico y de carbohidratos es bastante bajo, principalmente por motivos de inmadurez y alto contenido de agua (89%).

Es diurético y activador del metabolismo de la glucosa (azúcar).

Se recomienda su consumo a quienes padecen problemas renales, reumatismo articular agudo, ciática, eczemas, etc. Según han demostrado las investigaciones modernas, es de utilidad en el tratamiento de la diabetes.

Por la forma de la vaina, se clasifica en: tableadas (o fiat) y cilíndricas. Las primeras son típicas de México, Sudamérica y España, y se consumen frescas; mientras que las chauchas cilíndricas son preferidas en Estados Unidos y Asia, y generalmente se comercializan congeladas.

En Argentina pueden conseguirse frescas desde enero hasta mayo.

Para seleccionadas, hay que romper en dos una de las vainas; si se escucha un ruido crujiente están tiernas.

En la heladera se conservan durante mucho tiempo, pero no hay que envolverlas en nylon.

Pueden consumirse crudas o cocidas (hervidas o al vapor). Si se consumen crudas, hay que asegurarse de lavarlas bien para eliminar todo rastro de plaguicidas, y cortarlas bien finas.

Las chauchas tiernas crudas contienen una cantidad significativa de nutrientes; pero cuando se hierven pierden una tercera parte de su contenido vitamínico.