Propiedades Medicinales del Repollo

Propiedades Medicinales del Repollo

El repollo ( brassica oleracea capitata) es una variedad de col procedente de las costas de Europa. Consiste en una yema de volumen considerable, constituida por numerosas hojas apiñadas en torno al tallo.

Estudios realizados en Europa, Japón y E.E.U.U. por grandes científicos, revelan que es un excelente  alimento y medicamento a la vez, ya que cuenta con todas las vitaminas y minerales esenciales para el desarrollo y el funcionamiento normal del organismo.

PROPIEDADES DEL REPOLLO

Su cualidad de preventivo y curativo de las úlceras del tracto digestivo, se atribuyen a su exuberante contenido de vitamina U, la cual se halla presente sólo en el tubo digestivo de los animales y en la col cruda; y no existe en forma de complemento dietario.

Según científicos de la Universidad de Kyoto (Japón), la metionina (aminoácido) que contiene actúa sobre la red hepato-pancreática, reduciendo y hasta eliminando el colesterol malo.

Posee un compuesto antidiabético que reduce la taza de azúcar en sangre.

Su contenido de azufre orgánico lo convierte en un poderoso antitóxico, ya que depura la sangre, es desinfectante y antibiótico.

Incluye una sustancia bactericida, así como calcio, potasio, hierro y magnesio, que ayudan al organismo a luchar contra las agresiones microbianas.

Tiene propiedades alcalinizantes que neutralizan los ácidos del organismo. De esta manera mejoran la calidad fisicoquímica de los alimentos que acompaña, facilitando su digestión.

Ayudan a quienes sufren seborrea, descamación del cuero cabelludo, alopecia y tallo piloso débil o quebradizo.

Los mejores repollos son pesados en relación a su tamaño y tiene hojas crujientes. Esta crucífera suele jugar a ser un camaleón. Por que? El verde pierde su color y se vuelve blanco, y el lombardo sangra cuando se lo corta, haciendo que los otros alimentos tomen un color violáceo.

El repollo es una de las verduras frescas que más dura: entre 2 y 3 semanas. Para ello, colóquelo en una bolsa de plástico y guárdelo en la heladera.

Para prepararlo hay que lavarlo y quitarle las hojas exteriores. Se puede consumir rallado, cortado en juliana, al vapor, hervido o dorado a fuego suave, sin que pierda sus propiedades.