El Verano. Consejos Saludables y Recomendaciones

El Verano. Consejos Saludables y Recomendaciones

Consejos Saludables y Comidas para el Verano. Como Sentirse Muy Bien

En el verano, esta época del año, el sol esta mas cerca de la Tierra que en cualquier otro momento. Los días son largos, el calor es fuerte y en la Naturaleza todo está en su apogeo. Las frutas maduran, las verduras crecen, el sol calienta y la necesidad de agua es imperiosa.

MANIFESTACIONES FÍSICAS

La circulación sanguínea se ve afectada por el exceso de calor: es más lenta que en otros momentos del año, por lo que los dolores en las piernas son más comunes, al igual que los dolores de cabeza.

El corazón es muy sensible a las temperaturas extremas, y por lo tanto, es el órgano al que más cuidados hay que dar. evitando las exposiciones solares prolongadas, y también el estar afuera en las horas de máximo calor.

En verano el riñón se contrae por efecto del calor, por lo que es importante tomar mucho líquido para equilibrar su funcionamiento. Los intestinos y el hígado también se ven afectados por el calor.

Comúnmente se cree que el cuidado del Sol implica únicamente proteger la piel. Sin embargo el astro rey no sólo afecta la piel, sino también los demás órganos ( en especial el corazón y el hígado). La exposición al Sol tendría que ser cuando éste está casi horizontal a nosotros, es decir, temprano por la mañana o bien antes del atardecer.

Las insolaciones son generadas por el exceso de calor, y afectan la parte digestiva y circulatoria ( de ahí las náuseas, los dolores de cabeza y los chuchos de frío que genera el llamado “golpe de calor”).

Es necesario mantenerse hidratado bebiendo agua, jugos naturales y tés apropiados para este momento. También es bueno tomar baños refrescantes en lugares que no sean de mucha exposición solar.

Es importante beber agua purificada (o al menos hervida), ya que por el calor, el agua corriente suele contener mucho cloro, o bien, microorganismos que proliferan y luego generan disturbios intestinales.

MANIFESTACIONES PSICOLÓGICAS

La naturaleza está en su máxima expresión, en su ciclo más alto de maduración, de abundancia, de extroversión… Y nosotros también estamos en nuestro momento de mayor exteriorización: nos sentimos sensuales, sensitivos, conectados con las sensaciones, perceptivos a la naturaleza en sí.

El calor nos invita a estar con menos ropa, la piel se encuentra más expuesta y la conexión con el cuerpo es mayor. Esta mayor conexión con el cuerpo equilibra las sensaciones que se vivencian durante los ciclos de introversión e introspección (en otoño e invierno). El exceso de pensamiento que se dio en la época más fría cede su lugar y toda la energía mental acumulada “baja” al cuerpo. Hay vida social, comunicación y necesidad de compartir.

El verano es un momento de gran energía circundante; y esa energía que hay en el ambiente, la hacemos propia. Pero se llega a un punto en el que tenemos que ver hasta dónde esa energía que existe fuera de nosotros es la que necesitamos para equilibrarnos, y hasta dónde esa energía resulta excesiva y termina desequilibrándonos.

El invierno nos muestra la falta de energía. y el verano el exceso. Si no sabemos graduar la energía, esa abundancia puede transformarse en estados de ansiedad, euforia, excitabilidad. etc.

Como los días son más largos se duerme menos, por lo que muchas personas agudizan sus síntomas de insomnio. Por esto, en ocasiones les genera irritabilidad y mal humor (pues no descansan lo suficiente). De ahí la importancia del descanso para “apagar el fuego” que hay en el ambiente yen uno mismo. La abundancia de fuego (representada por la mayor presencia del sol), excita y brinda energía en exceso. El descanso reparador a la sombra de un árbol, en una hamaca paraguaya o en un cuarto fresco se hace indispensable para apaciguar el ánimo.

ALIMENTACIÓN y COMIDAS PARA EL VERANO

Es bueno consumir las siguientes comidas para el verano:

  • Frutas de estación (tales como: durazno. uva, ciruela, sandía, melón, pera, etc.).

  • Verduras de hojas verdes que ayuden a movilizar el intestino. Las que tienen gusto amargo (como la achicoria) benefician la función del corazón y el hígado.

  • Maíz en todas sus formas (humita, pororó, etc.), pues beneficia la función circulatoria.

  • Ensaladas que contengan verduras de hoja, raíces (zanahoria, nabo, etc.) y hojitas de romero para ayudar a la parte circulatoria. Condimente con jugo de naranja y poca sal.

  • Ensaladas de trigo burgol, quínoa o arroz integral, con muchas verduras crudas y cocidas.

  • De vez en cuando, ensalada de lentejas y porotos adzuki, y ensaladas que contengan huevo y ricotta.

  • Helados de frutas. Jugos de frutas y verduras frescas (de naranja con zanahoria y jengibre; de durazno, remolacha y zanahoria; etc.).

  • Té de canchalagua, ortiga, centella asiática o ginkgo biloba. Y para la tarde y noche: té de lavanda, menta, cedrón, toronjil o ruda.

Es conveniente evitar o moderar:

  • Frutas secas, alimentos muy cocidos, guisos, frituras, sal y salsa de soja.

  • Exceso de semillas, aceites, lácteos, huevos, pan. También las comidas muy abundantes.

ACTIVIDADES Y TRATAMIENTOS

El contacto con el agua de mar, ríos, arroyos, etc. nos nutre con sus minerales. Éstos ingresan al organismo a través de la piel. El agua “apaga el fuego” existente dentro de nuestro ser y nos equilibra. Incluso, si no tenemos forma de tomar baños de inmersión, la ducha es útil porque actúa refrescando, y equilibrando los sistemas circulatorio y nervioso.

Realizar caminatas tranquilas, por lugares con sombra, temprano por la mañana o por la tarde cuando el Sol se ha ocultado. No es conveniente practicar una actividad física exigida (para no generar una sobrecarga al corazón).

Es bueno dormir la siesta (esto permite descansar lo suficiente, ya que de noche se duerme menos).

Para los problemas de intestino lento es beneficioso hacer abdominales diariamente. Para piernas doloridas por la falta de circulación es ideal friccionarse con aceite de árnica o hamamelis antes de dormir. Si deseamos regular el funcionamiento del corazón y lograr un buen ritmo cardíaco es conveniente hacer ejercicios respiratorios diariamente.

Una buena práctica para el verano es realizar un día de ayuno. Cuando se ayuna, el organismo descansa, y la mente se alivia y sensibiliza. De esta manera, adquiere fortaleza para la comprensión de los estados emocionales. Para practicar un ayuno es recomendable empezar 2 días antes, ingiriendo una alimentación suave (sin demasiadas proteínas y harinas), consistente principalmente en verduras, frutas y arroz integral. El día del ayuno se ingiere solamente líquidos: té verde (que aportan minerales y energía al organismo), jugo de compota de manzanas y peras, y caldo de verduras casero. El día siguiente al del ayuno se sale en la misma forma en que se entró. Consuma alimentos sólidos como verduras, frutas y arroz integral, hasta normalizar la ingesta.

Lo bueno de vivir cada estación es el dejarse llevar por lo que cada una de ellas genera en nosotros.

Observando la Naturaleza, se expresan en nosotros sensaciones físicas y psicológicas que podemos aprender a aceptar sin temores, viviéndolas, tratando de equilibrarlas a partir de la comprensión y de la posibilidad que tenemos de autorregularnos.

Liliana Racauchi y José Bidart
Boletin del Spa Las Dalias nº44

Comments are closed.