Masajes de Relajación. Que es? Conocelo…

Masajes de Relajación. Que es? Conocelo…

Masajes de Relajación. Que es? De que se Trata?

Una Forma Natural de Reunir Nuestra Energía Vital

Cuando nos referimos al masaje, podríamos hablar de “mensajes de relajación”. A través del contacto y la movilización de los diferentes segmentos corporales, logramos imprimir en nuestra piel sensaciones de alivio, placer, bienestar y reencuentro; cualidades que otorga la relajación.

Es importante destacar la diferencia fundamental entre el Masaje de Relajación y el Masaje Terapéutico. Este último, deberá ser efectuado por personal médico preparado para el fin de rehabilitar, de curar, los daños que por enfermedad o accidente sufran las personas.

En cambio, el Masaje de Relajación, no tiene como finalidad la curación de ninguna enfermedad, pero sí puede emplearse como un efectivo método de “prevención”.

Lo habitual, nos cura o nos enferma. Las costumbres que adquirimos para sobrellevar el día a día con sus múltiples situaciones de desafío y estrés, son las herramientas con las que construimos nuestra salud.

La televisión , el cigarrillo, el alcohol, las pastillas con su amplio espectro de efectos como el de dormirnos, despertamos, alegrarnos, sedarnos; la mayoría de las veces traen consecuencias adversas.

Cabe entonces preguntarse: Si necesitamos crearnos hábitos para lograr cierta organización y funcionamiento óptimo, ¿Por que no forjarnos hábitos naturales?

La propuesta de los Masajes de Relajación, es la de reparación e integración de las diferentes zonas corporales que, por diversos motivos, quedan atrapadas en el dolor, la tensión o la falta de sensibilidad.

Recuperar el máximo de movilidad en estado de relajación puede parecer contradictorio, ya que en general se asocia la relajación con la quietud. En este caso, estamos frente a una relajación dinámica, asistida.

La relajación, la liberación de nuestro cuerpo y su movimiento en el espacio van a configurar un esquema, un patrón de posibilidades dentro de las cuales, cada uno va a desenvolverse.

De ese esquema corporal que se constituye, van a surgir los límites, las imposibilidades, por ejemplo: “sólo puedo moverme hasta aquí…” “no puedo levantar el brazo…”

El sistema nervioso junto al estado físico y la circunstancia emocional, van a determinar ese “hasta donde puedo”, y los masajes con su efecto expansivo y liberador, darán una nueva dimensión del lugar y la extensión que ocupa nuestro cuerpo en el espacio.

Los hábitos saludables pueden ampliar nuestra sensibilidad, y con ella, el entorno y nuestras relaciones con los demás también se modifican.

Brindarnos masajes es un acto de amor, sin duda alguna, una actitud amorosa que se multiplica con gestos de mayor comprensión y tolerancia.

Las múltiples y variadas manipulaciones y gestos hacen que el masaje logre connotaciones de arte, donde el modelar nuestra escultura viviente, nos sumerge en un espacio atemporal y creativo.

El silencio que acompaña el momento de dar y recibir un masaje, nos permite escuchar lo que ese cuerpo en particular nos quiere decir a través del dolor, el ahogo, el cansancio, las contracturas. En cada espacio, en cada pliegue de la piel se puede hallar una palabra no dicha, apretada entre los dientes: una garganta que no puede liberar la tensión a través del llanto; un pecho dolorido que contiene una angustia reprimida, un sobre esfuerzo.

La percusión, con su efecto energizante, los roces, el amasamiento, las vibraciones; constituyen gestos realizados para lograr la armonía y el equilibrio de las tensiones de nuestro instrumento: el cuerpo.

El masaje nos brinda un lugar donde encontrar nuestros límites físicos, y nos ayuda a poder trascenderlos.

Captar los mensajes del cuerpo, es reconocer este lenguaje primado, intuitivo, que nos conecta con los sentidos, con el deseo de vivir. En definitiva, el más fuerte impulso de amarnos, es aprender a escuchar los mensajes de la vida que no sólo se manifiesta en la palabra.

Gabriela Ibarra
Masofilaxista