Consejos para la Recolección de Plantas Medicinales

Consejos para la Recolección de Plantas Medicinales

Una vez que hemos identificado perfectamente a la planta que nos interesa y que sabemos cuál es la parte de la misma que se usa podemos disponernos a su recolección.

Las plantas pueden utilizarse frescas, aprovechando su vitalidad.

La recolección abundante es un buen recurso cuando no podemos disponer de esa planta todo el año; por ejemplo, la manzanilla y la borraja de las cuales se utilizan las flores, que sólo están abiertas un período determinado. En estos casos es importante tener presente la cantidad que necesitamos y no recolectar de más, recordemos que la naturaleza es pródiga y renueva sus ciclos y no promueve la acumulación.

Para ello el tercer dato fundamental es cuál es la época más adecuada para la colecta. Todas las plantas tienen ciclos en su metabolismo que hacen que durante una época del año su concentración en principios activos sea mayor. Ese es el momento más apropiado pan realizar la recolección. Este período es específico para cada planta y corresponde en general al momento de máxima vitalidad de la misma.

En general, de acuerdo a la parte usada, los mejores momentos para la recolección son:

  • Hojas. Justo antes de que las flores estén completamente abiertas.

  • Flores. Antes de abrirse totalmente.

  • Raíces. Al final del período de crecimiento (otoño).

Llegada entonces la época de colecta, nos dirigimos a un lugar donde la especie buscada abunde Es conveniente proveernos de las herramientas adecuadas (tijera para hojas y flores, pala para raíces, etc.) y de una bolsa, de tela preferentemente, para cada una de las especies a recoger.

Durante la recolección debemos tener bien presentes los siguientes factores, fundamentales para obtener buenos resultados de la misma:

  • El lugar elegido debe estar libre de contaminación ambiental por basura, letrina, desechos industriales, etcétera.

  • No debemos recoger plantas en la cercanía de rutas o calles muy transitadas para evitar su contaminación por el escape de los vehículos.

  • Si recogemos plantas en zonas rurales debemos estar bien seguros de que ese lugar o su cercanía no hayan sido fumigados recientemente con pesticidas.

  • No debemos recolectar plantas enfermas (con manchas, hongos, etc.), pues éstas pueden ser perjudiciales para nuestra salud.

  • Debemos recoger únicamente la planta que buscamos evitando la presencia de otras especies.

  • Es muy importante permitir que la especie pueda seguir multiplicándose en el sitio de recolección.

  • También creemos que en lugares donde existen pocos ejemplares de la especie que buscamos es mejor no recolectar para permitir su multiplicación allí.

  • Los ejemplares no deben estar ni muy húmedos ni muy secos, por lo tanto el momento del día debe ser luego que se ha evaporado el rocío pero no con sol muy intenso. Una vez realizada la colecta debemos identificar perfectamente al material recogido con una etiqueta en la que figuren: nombre común, nombre científico, fecha, lugar.

Por su cosecha irracional, muchas plantas medicinales de nuestro país están en peligro de extinción. Aunque esta depredación es producida principalmente por la colecta con fines comerciales, todos debemos proteger nuestras hierbas.

Por ello al recolectar tengamos en cuenta:

  • Cuando recolectamos las partes aéreas de una planta, no arrancar de raíz.

  • Utilizar las herramientas adecuadas que permitan dañar lo menos posible las hierbas (tijeras p. ej.).

  • Cambiar cada año de lugar de recolección para darle tiempo a las plantas a recuperarse.

  • Nunca recoger todos los ejemplares de una especie en un lugar.

  • Cuando recogemos hojas de plantas medicinales, no recolectar más de la mitad de las hojas de cada planta.

  • Cuando recolectemos flores, frutos o semillas, que permiten la multiplicación de la planta, dejar siempre abundante cantidad de éstos.

  • Al cosechar cortezas no debemos cortarlas alrededor de todo el tronco.

  • En el caso de que observemos a otros realizar una colecta depredadora, también es nuestra responsabilidad alertar sobre sus consecuencias. De no ser escuchados proceder a realizar la denuncia a las autoridades correspondientes o a la organización ecológica local.

Previamente al uso o al secado, aquellas partes que están sucias, lávelas con agua, con la ayuda de un cepillo.

 

Fuente:  “Salud y plantas medicinales” Editorial Planeta Tierra