El Higo. Información. Propiedades. Beneficios

El Higo. Información. Propiedades. Beneficios

El Higo. Información. Propiedades. Beneficios

Es la infrutescencia de la higuera (ficus carta), una de las plantas más antiguas que se conocen. Se la menciona en la Biblia y se la encuentra representada en los jeroglíficos egipcios. Es un árbol humilde, austero, que vive a menudo en tierras pobres, siempre dispuesto a dar frutos aunque no se le dispense cuidado alguno.

Propiedades del Higo

Todas las variedades tienen idénticas propiedades terapéuticas: son desintoxicantes, refrescantes, diuréticas, laxantes, emolientes (relajan y ablandan las partes inflamadas), etc.

Se ha utilizado con buenos resultados en convalescencias, debilidad general, estreñimiento, tuberculosis, enfermedades del aparato respiratorio y de los riñones, hipertensión, etc.

Por su riqueza en fósforo es un buen alimento para el cerebro y los nervios, aconsejable para estudiantes y trabajadores intelectuales.

Su contenido de minerales alcalinas neutraliza, disuelve y ayuda a eliminar los depósitos de ácido (mico, fosfórico, sulfúrico, etc., que perjudican la salud.

No conviene comerlos en exceso: pueden producir malestares estomacales, diarreas y gases. Aunque la dosis debe adaptarse a cada caso, lo recomendado son hasta 3 higos, frescos o secos, por comida principal.

El higo seco no es apropiado para quienes padecen diarrea, parásitos intestinales, obesidad, diabetes, inflamación de hígado; mientras que el fresco puede ser consumido por obesos y diabéticos en pequeñas cantidades.

La higuera produce dos cosechas de frutos: brevas e higos. Las brevas son los primeros frutos, de mayor tamaño pero menos sabrosos que los verdaderos higos (segundos frutos, los más tardíos) que son más ricos en azúcar.

Cuando está maduro, el higo es blando, frágil y fermenta con facilidad; su pulpa es dulce, de color rojizo o blanco. Está lleno de frutos muy pequeños llamados, incorrectamente, ‘ semillas”. Su cáscara puede ser verdosa, blanca, amarilla, morada o negra, según la variedad. Debido a su fragilidad, es muy difícil conseguirlo fresco lejos de las zonas de cultivo. Incluso en la heladera, no se conserva por más de 3 días.

Antes de llevar el higo a la boca, hay que quitarle completamente la piel. Ésta dificulta la digestión y tiene sustancias que pueden irritar los labios y la boca.

No es aconsejable consumirlo caliente, pues puede provocar nauseas, vómitos y otros trastornos digestivos.