El Mango. Una fruta Refrescante y sus Propiedades

El Mango. Una fruta Refrescante y sus Propiedades

Propiedades del Mango. Una fruta Refrescante con Muchos Beneficios

Dentro de las propiedades del mango, podemos decir que es una fruta dulce, refrescante y fácil de digerir. Rica en agua y antioxidantes (vitamina A y C), pero carente de sodio y lípidos. Su consumo es adecuado para toda la población: niños, embarazadas, etc.

El valor calórico es elevado debido a la gran cantidad de hidratos de carbono que posee.

Su modesto contenido de fibra la torna un laxante suave.

Su abundante aporte de potasio beneficia a quienes toman diuréticos o padecen bulimia. Pero, quienes sufren insuficiencia renal, deberán controlar su consumo.

Como es un poco ácida, si se come con mucha frecuencia puede contribuir al deterioro del esmalte dental.

También conocido como “damasco del trópico”, el Mango es el fruto de un enorme árbol cuyo nombre científico es Mangifera indica.

Nativo del noroeste de la India, fue introducido a Europa, África y América por navegantes portugueses. Hoy es cultivado en las regiones tropicales de todo el mundo. México es su principal productor.

En el mercado, deben elegirse las unidades que desprendan un aroma dulce, y se hundan un poco al presionarlas con los dedos. Si se compra muy verde, no madurará correctamente. Si por el contrario, presenta zonas negras, estará pasado.

Su forma varía entre ovoide y arriñonada, y cada unidad puede pesar entre 150 y 2000g. La cáscara es de color verdoso con tonalidades entre amarillo y rojo. Su pulpa es de color amarillo intenso, casi anaranjado.

En la heladera suele mantenerse en óptimas condiciones por un par de semanas. Si aún está verde, se debe dejar a temperatura ambiente para que madure.

Preparar el mango puede resultar un proceso complicado, pues su pulpa es excepcionalmente jugosa y resbaladiza. La mejor manera es lavarlo, cortarlo por la mitad (a lo largo) y retirar el carozo. Luego se corta en rodajas y se le quita la piel como si fuera una banana.

Su sabor se disfruta a pleno si se come frío y con unas gotas de limón. Pero también puede emplearse en ensaladas, zumos, mermeladas, tartas, salteados, etc.