El Puerro y su Aporte a la Salud

El Puerro y su Aporte a la Salud

El puerro (allium porrum) es una planta herbácea perteneciente a la familia de las Liliáceas.

Su lugar de origen es desconocido. Los registros más antiguos sobre su cultivo fueron hallados en la zona de Egipto, Israel, Turquía y la Mesopotamia.

En la actualidad, se lo cultiva en casi todas las áreas de clima templado y húmedo del mundo.

El Puerro y sus Propiedades

El puerro es rico en fibras, y reducido en carbohidratos y grasas, por lo que se lo incluye a menudo en dietas de control de peso.

Contiene compuestos azufrados volátiles que poseen una acción beneficiosa sobre las vías respiratorias, previniendo gripes, resfríos, bronquitis, etc.

Es laxante suave, diurético, antioxidante, alcalinizante y remineralizante. Además, contribuye al correcto funcionamiento muscular y nervioso, mejora el proceso digestivo y fortalece el sistema inmunológico.

Aporta ácido fólico, por lo que suele indicarse su consumo a niños y embarazadas.

El puerro puede provocar flatulencias a algunas personas En estos casos, suele recomendarse consumir sólo la parte blanca (las hojas son más indigestas), en poca cantidad y siempre cocida.

Se encuentra presente en el mercado durante todo el año.

En gastronomía se utilizan solamente el bulbo y las hojas. El sabor de esta hortaliza es similar al de la cebolla de verdeo, pero algo más dulce y suave.

Al adquirirlos, se deben preferir los ejemplares jóvenes, de tamaño mediano, con bulbo recto y de color blanco, y hojas planas y de color verde oscuro.

Se guarda en la heladera en un recipiente cerrado o envuelto en papel. Se conservará en buen estado alrededor de 10 días.

Previo a su uso culinario, es recomendable cortar el puerro longitudinalmente y lavarlo bien (especialmente entre las hojas, porque allí suele acumularse tierra).

Puede consumirse crudo o cocido, integrando diferentes platos. Además, puede usarse en reemplazo de la cebolla común y la cebolla de verdeo.