Hormonas Vegetales. Una Solución a los Problemas Femeninos

Hormonas Vegetales. Una Solución a los Problemas Femeninos

Hormonas Vegetales. Una Solución a los Problemas Femeninos.

Hoy día, cuando se hace necesario recurrir a la terapia hormonal, la tendencia general es hacer uso de las llamadas “fitohormonas“. Estas son principios activos que tienen determinadas plantas medicinales (entre ellas: amargón, dong quai, ortiga, cimicífuga y alfalfa), y que actúan en la misma forma que las hormonas de nuestro organismo, aunque sus estructuras químicas no sean totalmente idénticas a éstas.

Desde el punto de vista de su forma de accionar, lo hacen en los mismos receptores que nuestras propias hormonas; y por eso, se recurre a ellas cuando por alguna razón se produce en el cuerpo una baja hormonal que desencadena un desequilibrio sistémico del organismo.

A diferencia de las moléculas de origen químico o sintético que hasta ahora se venían usando, éstas no producen efectos adversos ni perjudican la salud. Al contrario, muchas de ellas la protegen y previenen futuros problemas.

Uno de los descubrimientos en cuanto a hormonas vegetales, es el de los “fitoestrógenos” provenientes de la soja. Si bien los mismos se encuentran también presentes en otros vegetales, esta legumbre, además contiene un grupo de principios activos denominados “isoflavinas”, las cuales poseen una estructura muy parecida a los estrógenos secretados por los ovarios, pero a diferencia de éstos, tienen una doble vía de acción: si en el organismo se genera un descenso de estrógenos actúan como tales, pero si existe algún problema, como ser en el caso de los tumores mamarios hormonodependientes, su acción es antiestrogénica, bloqueando a los receptores para que las hormonas propias no puedan actuar y el tumor no se expanda.

Otras propiedades de los fitoestrógenos serían las siguientes: son muy útiles en la menopausia, ya que mejoran notablemente las tan molestas trufadas de calor, previenen enfermedades cardiovasculares, producen el descenso del colesterol malo, elevan las defensas, mejoran los estados de tensión y depresión propios de este período de la mujer.
También es útil para los hombres, puesto que su consumo previene la aparición de tumores malignos de próstata.