Consejos para el Enfermo de Diabetes

Consejos para el Enfermo de Diabetes

Información sobre la diabetes. Consejos Naturales para el Enfermo

Puede parecer sorprendente clasificar la diabetes entre las enfermedades del aparato genitourinario. De hecho, no existe una sola clase de diabetes, sino varias. Todas tienen en común un incremento considerable del volumen de orina. En ella se comprueba la presencia de una sustancia química orgánica, generalmente azúcar. Debido a esa característica común sitúo aquí mi tisana contra esas enfermedades. La misma se basa esencialmente en las propiedades arándano.

Ese arbusto breñoso, que raramente rebasa los 50cm, se suele encontrar en los suelos casi áridos de las regiones montañosas. Sus hojas, teñidas de un bonito verde, se asemejan a las del boj. Sólo se diferencian por sus bordes finamente aserrados. Además cuando se las tritura, desprenden un olor agrio, mientras que las del boj despiden un perfume amargo.

Las flores, de un blanco rosado o ligeramente verdosas, dan en otoño bayas de un negro azulado. Estas últimas parecen recubiertas por un fino polvillo blanco. Su jugo es muy coloreado y dulce.

Los médicos griegos antiguos descubrieron las propiedades del arándano para el tratamiento de las diarreas. Dioscórides, entre otros, fue un ardiente propagandista de él. Más adelante, los médicos árabes de Córdoba se dieron cuenta que la raíz de ese arbusto, pulverizada y espolvoreada sobre las heridas, adelantaba su cicatrización. Santa Hildegarda escribe, respecto a ella, que “tiene la propiedad de activar la circulación sanguínea y hacer venir las reglas”.

La acción del jugo de arándano sobre los ojos es también muy notable. Desarrolla de manera considerable la acuidad de la visión nocturna hasta tal punto que, durante la última guerra, los miembros de los cuerpos especiales que debían partir de noche en acciones de comando, lo tomaban en gran cantidad durante la última comida antes de emprender la operación. Los pilotos de caza obraban igual y, hace algunos años, gran parte de la producción francesa de arándano la adquiría la R.A.F. para ellos. Después, con gran pesar de esos aviadores privilegiados, los servicios sanitarios del ejército británico elaboraron, un producto sintético que, sostienen los investigadores, posee las mismas propiedades. Es posible, pero sigo manteniendo que la cura natural con arándano era preferible.

La medicina oficial ha vuelto a descubrir, hace tan sólo pocos años, lo que los fitoterapeutas del mundo entero ya sabían desde hace generaciones: que el arándano es excelente contra la diabetes. Ha quedado bien sentado ahora que rebaja el índice de azúcar en tales proporciones, que un médico norteamericano, el doctor Allen, lo ha denominado “la insulina vegetal”.

Aconsejo, pues, a los diabéticos que beban, una vez a la semana y en el transcurso de 24 horas, una infusión a base de 20 g de hojas de arándano en 1 litro de agua. Además, agregando la misma cantidad de achicoria silvestre, se obtiene una bebida que calma la intensa sed que constantemente padecen todos los diabéticos.

Fuente: “Como curarse con plantas” Editorial ArgosVergara