La Ciruela. Para Bajar el Colesterol. Propiedades

La Ciruela. Para Bajar el Colesterol. Propiedades

La ciuela es el fruto de un árbol pequeño (Prunus Domesticus) del que existen más de 300 variedades. Es por eso que hay ciruelas de forma, tamaño y color tan variados: las hay ovales o redondas; de color rojo, violáceo, verde, amarillo, etc.

Los principales lugares de cultivo son las zonas templadas.

Propiedades de la Ciruela

Es un alimento energético (por su contenido en azúcares naturales de fácil asimilación), desintoxicante, diurético, alcalinizante (por los minerales que posee) y muy bueno como laxante.

Contiene vitaminas A, B1, B2, PP, C y E, fósforo, hierro, potasio, sodio, magnesio, azufre, silicio y cloro.

Se recomienda su consumo a quienes padecen enfermedades relacionadas con el exceso de colesterol (cálculos biliares, hipertensión, arteriosclerosis, etc.) debido a que su efecto laxante ayuda a eliminar el colesterol y las grasas.

Por sus propiedades alcalinizantes y por su pobreza en proteínas conviene a los enfermos acidificados en general (gotosos, artríticos, etc.) porque ayuda a neutralizar y eliminar los ácidos retenidos en el cuerpo, principalmente el acido úrico.

Su riqueza en fósforo, resulta útil para la salud del sistema nervioso. En inflamaciones del aparato genitourinario se usa por su acción diurética y calmante. También se emplea con éxito para enfermedades del hígado y de la vesícula, agotamiento, anemia, intoxicación, problemas respiratorios (tos, ronqueras, resfríos, catarros), hemorroides, etc.

¿Como Conviene Consumir la Ciruela?

La ciruela madurada naturalmente es de fácil digestión. Cuanto más verde, más indigesta y acidificante resulta (al madurar, los ácidos que contiene se transforman en azúcar). Lo mismo ocurre con la fruta que ha sido arrancada verde y madurada en cámara (la pulpa es dulce cerca de la piel y agria cerca del carozo).

En cuanto a la ciruela seca, dependerá de si proviene de una fruta madura o no.

Sea fresca o seca la ciruela se puede comer entre comidas, antes de comer o también en desayuno, merienda o cena ligera; sola o con otras frutas (no ácidas).

Deben evitarlas las personas delicadas de estómago o intestinos, con dificultades para masticar, con úlcera o divertículos. Las mismas pueden ingerirlas licuándolas luego de hervirlas, de esta manera se eliminaran las fibras vegetales duras que irritan la mucosa inflamada de estómago o intestinos enfermos.

Las ciruelas secas no convienen a los diabéticos por su alto contenido de hidratos de carbono, pero pueden comerlas frescas en cantidades moderadas.

 Fuente: “El valor nutritivo y curativo de las frutas” de Víctor A. Bianco