La Lechuga, un Verde Refrescante…

La Lechuga, un Verde Refrescante…

Beneficios de la Lechuga, un Verde Refrescante Cargado de Propiedades

 Aunque sus hojas son agua en más del 95 % y poseen muy poca energía (calorías); proporcionan muchos nutrientes, entre los que se incluyen las vitaminas C y E Su contenido de grasas y sodio es bajo.

Constituye una fuente útil de folato, una vitamina importante para las mujeres embarazas ya que previene defectos congénitos. También es rica en hierro, contribuyendo a prevenir y tratar la anemia.

Las hojas de color verde oscuro (las del exterior), contienen casi 50 veces más de betacaroteno que las pálidas del interior. Este antioxidante reduce el riesgo de padecer cáncer (en especial el de estómago), cardiopatías, cataratas y arteriosclerosis.

Es una planta muy útil para bajar de peso siempre que no se abuse de los aderezos.

Los beneficios de la lechuga, según la herbolaria, indica que su ingesta produce un efecto sedante debido a que contiene Lactocarium. Se recomienda consumir un tazón grande de hojas frescas o un té de hojas de lechuga para calmar el nerviosismo e inducir el sueño.

Deja un abundante residuo intestinal, siendo útil para combatir la constipación. Es estimulante digestivo y hepático; resultando muy bueno contra la gota y el reumatismo.

Debe comprar las plantas medianas o pequeñas, de hojas crujientes y colores vivos; y descartar las grandes, marchitas o decoloradas ya que suelen afectar al hígado. Existe una amplia variedad de lechugas. Las más conocidas en nuestra zona son la Lechuga Romana o Francesa (tiene hojas finas, delicadas, de color tenue con puntas moradas), la Lechuga Criolla u Orejona (tiene hojas largas de sabor ligeramente dulce) y la Lechuga Arrepollada o Capuchina (tiene hojas cóncavas de color verde tenue, que asemejan a un repollo).

Para guardarla en la heladera, póngala sin lavar ni cortar en una bolsa de plástico bien cerrada; pero si lo están, escúrrala y envuélvala en papel de diario. Casi todas las variedades aguantan más de una semana.

Para consumirla, primero lávela bien en agua fría y coloque las hojas en un recipiente con agua y un chorrito de vinagre (mata los bichitos que suelen estar pegados en las hojas). Luego enjuague, escurra, corte y sazone a gusto.