La Masticación y la Importancia en Nuestro Organismo

La Masticación y la Importancia en Nuestro Organismo

La Masticación y la Importancia en Nuestro Organismo

LA TRANQUILIDAD A LA HORA DE COMER

Es esencial para una buena digestión el comer pausadamente, sin apuro, masticando correctamente los alimentos en una atmósfera agradable y tranquila.

Hay que evitar el hablar de problemas hogareños o laborales, negocios, leer el diario, etc. Es preciso abandonar el hábito de mirar televisión a la hora de comer; justamente a esa hora se ven noticieros con notas muy desagradables. Aunque creamos que esos tristes espectáculos no nos hacen daño, la realidad es que todo lo que vemos, leemos o escuchamos, queda grabado en nuestro subconsciente y en un momento dado puede alterar nuestro carácter y volvernos tristes, pesimistas, apesadumbrados, sin acertar con el motivo de tales estados deprimentes.

Toda situación que cause nerviosismo o una impresión desagradable, actúa sobre el sistema autónomo. Cual es ese sistema? Es el que tiene a su cargo los procesos de la digestión. Así, la función digestiva no se realiza en forma normal, produciéndose alteraciones que dan lugar a la formación de tóxicos o venenos que luego ocasionarán dolores de cabeza y malestares diversos.

Lo más correcto sería escuchar una música suave que sea de nuestro agrado.

MASTICACIÓN, ÚLCERAS Y ACIDEZ DE ESTÓMAGO

La masticación es la primer función del aparato digestivo. Consiste en triturar los alimentos dentro de la boca reduciéndolos a una crema que pueda ser fácilmente asimilada por los demás órganos.

En este proceso intervienen todas las piezas dentarias, gracias a los movimientos ejercidos por la mandíbula; las paredes de la boca (encías y mejillas), que hacen de soporte de los alimentos; la lengua, que se moviliza amasando los fragmentos para construir el bolo alimenticio, y las enzimas de la saliva, que comienzan la transformación química del bocado.

Aparte de este efecto mecánico, la masticación estimula la secreción de jugo gástrico en el estómago. Lo hace en espera del bolo alimenticio que se encuentra en preparación en la boca.

Debemos masticar bien (por lo menos 30 veces cada bocado) para deleitarnos con la comida. Es muy importante para tener una buena digestión y asimilación, y para conseguir una buena salud.

El comer rápidamente y no masticar puede conducir a una úlcera. Nuestro aparato digestivo está destinado para digerir alimentos bien triturados e insalivados. Si esto no se cumple, se produce irritación de estómago
debido a la secreción exagerada de ácido clorhídrico para suplir la falta de masticación.

Los alimentos ricos en proteínas como las almendras, nueces, huevos, queso, etc., que usamos como sustitutos de la carne, si no son suficientemente masticados, producen un exceso de secreción, de otro fermento del estómago llamado pepsina.

El exceso de ácido clorhídrico y de pepsina, justamente con un estado de tensión nerviosa a la hora de comer, producen un espasmo (contracción) del píloro (orificio de salida del estómago), haciendo que la comida permanezca por más tiempo en el estómago (digestión lenta). Cuando el píloro se abre para dar paso al contenido estomacal, éste, que es extremadamente ácido, irrita las paredes del duodeno (tramo inicial del intestino delgado). Si esta situación se repite durante algún tiempo, la irritación continua puede dar lugar a la formación de una úlcera péptica (de estómago) o duodenal.

A MEJOR MASTICACIÓN MEJOR SABOR

Para degustar los alimentos es necesario reducirlos a una fina crema, para que puedan ser fácilmente tomados por las papilas gustativas situadas en pequeñas depresiones de nuestra lengua. Estos “botoncitos” pueden captar todos los sabores y transmitir esas sensaciones al cerebro.

Los alimentos naturales se vuelven más sabrosos cuando más se los mastica. Todo lo contrario sucede con los antinaturales, como la carne, que masticada a fondo, es muy desagradable. La carne no se gusta por si misma, sino por los condimentos vegetales que la acompañan. Sin éstos es completamente insulsa.

Los alimentos buenos y saludables se vuelven más ricos cuando más se mastican. Los alimentos más simples encierran placeres desconocidos para aquellos que han perdido el hábito de masticar.

Por ejemplo, cuando masticamos debidamente un bocado de pan integral, papa o arroz integral (alimentos ricos en almidón), notamos que va tomando sabor dulce.

El masticar correctamente, además de estimular las secreciones salivales y de iniciar la digestión de los azúcares y almidones, nos obliga a estar conscientes del acto de comer, que para nosotros es de importancia vital.

Es indiscutible que nuestras comidas, para ser saludables, deben estar rodeadas de un ambiente calmo, grato y alegre

 

Dr. Victor Bianco
Instructor Naturista