Ruda – Propiedades y Aplicaciones Medicinales

Ruda – Propiedades y Aplicaciones Medicinales

Detrás de esta planta arbustiva, perenne y de poderoso olor perteneciente a la familia de las rulaceas, se esconde una serie de reminiscencias mágicas y rituales que le ha otorgado aires de esoterismo clandestino.

Es originaria del Mediterráneo y su nombre deriva del griego “reuo” cuyo significado es “salvar, liberar, proteger”. Era recomendada como contraveneno por Hipócrates (Grecia – años 4,60 a 377 a.C.) y por Mitrídates XI Eupátor (Ponto – años 132 a 63 a.C.). En la actualidad, muchos boticarios la consideran prohibida por los efectos nocivos que conllevaría la aplicación de una dosis superior a la recomendada.

Alcanza hasta 1 metro de altura, y a medida que va creciendo su base va adquiriendo un aspecto leñoso. Sus tallos son fuertes y erectos, con hojas lampiñas de color verde-glauco.Tiene flores amarillas agrupadas en ramilletes, y sus semillas tienen forma de media luna.

Toda la planta posee glándulas aromáticas que desprenden un olor intenso y desagradable que persiste en la piel o la ropa tan solo con tocarla o rozarla.

Florece en primavera y verano. Se multiplica por medio de semillas. Es importante no abusar del agua al regarla, ya que la humedad excesiva no la favorece.

Principios Activos de la Planta de Ruda

Aceite esencial con decenas de componentes, entre ellos: metilnolilcetona, metilheptilcetona, fenol, cetonas, terpenos, alcoholes, ésteres, cumarinas y sus derivados. Además contiene flavonoides (entre ellos el flavonglucósido llamado “rutina”), tanino y vitamina C.

Aplicaciones Medicinales de la Planta de Ruda

Emenagoga, antiespasmódica, vermífuga, calmante, diurética, oftálmica y sudorífica.

Se utiliza en la preparación de un licor aperitivo para aliviar digestiones lentas o pesadas, dejando macerar unas pocas hojas en 1 litro de coñac.

Se emplea como apoyo en el tratamiento de desórdenes del sistema nervioso: hipocondría, epilepsia, histeria. Ademas, ayuda a expulsar parásitos intestinales.

Debido a la rutina que contiene, fortalece las paredes de los vasos sanguíneos regulando el ciclo menstrual y previniendo hemorragias. Suele indicarse para: frenar sangrados oculares y nasales, combatir problemas de retorno venoso (varices, edemas, etc.), mitigar fiebres, estimular la producción de leche materna.

Para todos estos casos, el medico frances Georges Leclerc (años 1707 a 1788), autor de uno de los primeros tratados de botánica aplicada a la medicina, recomendaba la preparación de una infusión de Ruda a razon de 1g de hojas frescas por taza de agua hirviendo, tomando un total de 2 tazas por día. Si se trataba de hojas secas, empleaba solo 0,5g por taza.

Según el Dr. Leclerc, la Ruda es VENENOSA en cantidades mayores a 2 g de polvo seco por día.

Por ser considerada extremadamente tóxica fuera de la dosis adecuada, se recomienda que su uso sea prescripto y controlado exclusivamente por un facultativo avezado.

Cuidados y Contraindicaciones de la Planta de Ruda

Si bien favorece la llegada de la menstruación y alivia los dolores de la misma, se deben extremar las precauciones. Su uso puede afectar la salud del feto en el caso de que el retraso tenga como causa un embarazo. Tiene efectos abortivos y mutagénicos comprobados debido a la metilnolilcetona que contiene.

Otras de las consecuencias negativas que acarrea el uso incorrecto de la planta de ruda son: diarreas, vómitos, pigmentación de la piel por efecto de la luz, fuertes convulsiones internas y menstruaciones excesivas.

También deben abstenerse quienes sufren afecciones o dolencias en los riñones.

Mucha precaucion durante la floracion; su aceite esencial es extremadamente irritante para la piel y las mucosas, por lo que suele causar alergias graves.

Antecedentes “Mágicos”

Dentro de los rituales ancestrales era considerada el “símbolo de la pureza”, por lo que solía beberse en infusión para “limpiar” el espíritu y la mente, y quemarse dentro de las casas para ahuyentar los posibles maleficios y fantasmas. También se la conocía como la ‘planta del perdón”. Se consideraba que regalarla era una forma natural de disculparse, relegando al olvido viejas rencillas.