Planta de Comino. Propiedades de la Especia

Planta de Comino. Propiedades de la Especia

El comino (Cuminum cyminum) es una hierba aromática de la familia de las Apiáceas.

Es originario de la región de Turkestán y cultivado a nivel mundial por sus frutos, los cuales poseen valor como especia y como hierba medicinal.

Propiedades del Comino

Forma parte de los condimentos que facilitan los procesos digestivos. Es aperitivo, antiespasmódico, antihelmíntico, digestivo, astringente y diurético.

Su principal uso es como carminativo. Por eso, suele recomendarse su inclusión en platos que contengan legumbres, repollos u otros alimentos flatulentos.

Además, favorece la eliminación de toxinas y mejora la secreción de leche materna.

En dosis elevadas acusa un efecto neurotóxico. No obstante, si se lo utiliza como condimento, no representa un riesgo para la salud porque las cantidades empleadas son muy pequeñas.

Los frutos del comino tienen forma aovada y alargada (miden unos 5 mm de largo por 2 mm de ancho); son estriados, de color pardo amarillento y se encuentran cubiertos de vellos. Son muy similares a las semillas de alcaravea, con las que suele confundírselos.

El comino es una especia muy aromática debido a su alto contenido en aceites esenciales (cada fruto puede albergar hasta 4% de a.e.). Cuanto más penetrante sea el aroma, mejor será su calidad.

Además, ofrece un sabor único muy característico: combina lo amargo y lo dulce, con notas picantes, cítricas y terrosas.

Se comercializa entero (fruto seco) o en polvo (fruto molido).
Debe guardarse en envases herméticos (preferentemente de vidrio oscuro), en un lugar fresco y alejado de la luz. De esta forma su aroma y sus cualidades se conservarán por más tiempo.

Es muy usado en la gastronomía árabe, mediterránea e india.

Es un ingrediente importante en la elaboración de mezclas de especias como el curry, por ejemplo. También se emplea en licorería por su contenido en cimol.

Se utiliza para aderezar platos muy diversos: quesos, panes, legumbres, verduras, chucrut, cuscus, guisos, sopas, etc.

Es conveniente emplearlo en pequeñas cantidades porque, en exceso, su sabor intenso podría estropear cualquier receta.