Planta de Verónica. Virtudes Medicinales

Planta de Verónica. Virtudes Medicinales

Planta de Verónica. Propiedades y Beneficios Medicinales

Se trata de una especie común y abundante en los lugares montañosos y templados de Europa y América.

La Verónica también es conocida vulgarmente como: Becabunga, Bérula o Hierba de los Leprosos (esta última denominación la habría obtenido por haber curado de lepra a un rey de Francia).

Principios Activos de la Planta de Verónica

En su composición se encuentran: gran cantidad de taninos y saponinas, jugos amargos, sales minerales, aceite esencial, manitol, ácidos orgánicos y vitamina C.

Acción Terapéutica

Antiguamente, la Verónica fue muy reverenciada por tener numerosas virtudes medicinales, incluso, algunos autores le han otorgado varias paginas de sus tratados herbales. Hoy día, aunque la ciencia no la reconoce como una planta de primer orden, si le confiere propiedades terapéuticas como: antigotosa, antirreumática, béquica, expectorante, cicatrizante, digestiva, diurética, depurativa y tónica.

Para uso interno, se recomienda preparar una infusión, a razón de 20g de Verónica por litro de agua. Colocar la hierba en una jarra, verter el agua hirviendo, tapar y dejar reposar durante 5 minutos, luego colar y beber. Se toman 3 o 4 tazas por día.

Esta infusión está indicada como tónico reconstituyente, pues estimula y aumenta las fuerzas en los casos de debilitamiento del organismo. Tiene probada eficacia contra la gota y las enfermedades reumáticas, es depurativa y estimula los intercambios metabólicos.

Su uso también se ha preconizado para aliviar afecciones respiratorias como: tos, catarros, faringitis, bronquitis, etc. Al contener saponinas, presenta una acción balsámica muy útil para prevenir las crisis asmáticas.

Los enfermos renales encontraran un doble beneficio en el uso de la Verónica. A la par que tonifica, contribuye a la disolver cálculos y arenillas.

Se emplea de forma habitual en casos de inapetencia, pesadez de estómago, indigestión, jaquecas de origen digestivo, etc. La planta contiene principios amargos que actúan como aperitivo, facilitando las digestiones difíciles y disminuyendo la formación de gases.

Como alternativa a la infusión, el Dr. Burgstaller Chiriani usa una tintura con 20 g de Verónica y 100 cc de alcohol de 60°. Dejar macerar 15 días, agitando el preparado diariamente, colar y guardar en un frasco de vidrio oscuro con tapa. Se toma 1 cucharadita (15 gotas) diluida en 1 copita de agua, 3 o 4 veces por día.

En uso externo, Domingo Saggese indica la decocción, a razón de 40 g de Verónica por litro de agua. Hervir la hierba en el agua durante 10 minutos, colar y empapar compresas con el líquido obtenido.

Su contenido de tanino (que es astringente) favorece la curación de heridas, llagas y úlceras. También se emplea para calmar el prurito (picazón) y para suavizar la piel reseca por el frío.

Se suele utilizar en gargarismos para aliviar la irritación de garganta. También en buches para las aftas bucales, y en cataplasmas calientes o baños para disminuir dolores reumáticos y problemas dérmicos.

Precauciones y Recomendaciones sobre la Planta de Verónica

En los países del norte de Europa, la infusión de Verónica se utiliza como sustituto del té por su efecto tonificante exento de resultados indeseables. No obstante, ante cualquier duda sobre su consumo y la dosis adecuada para cada caso, se recomienda consultar a un médico o farmacéutico avezado en fitoterapia.