Combate la Fatiga y Gana Energías con este Suplemento Natural

Combate la Fatiga y Gana Energías con este Suplemento Natural

Las levaduras que intervienen en la fermentación de la cerveza se conocen con el nombre de Saccharomyces cerevisioe. Estas, al entrar en contacto con la cebada macerada, comienzan a multiplicarse “ingiriendo” el azúcar y evacuando el alcohol. Así se obtiene la bebida alcohólica conocida como cerveza. Finalizado el proceso, los residuos se depositan en el fondo del recipiente. Este sedimento es separado de la parte líquida y tratado convenientemente para obtener la levadura de cerveza en polvo o en copos, la cual no sirve para leudar (ha perdido su capacidad fermentativa), pero conserva todas sus propiedades nutritivas.

Propiedades de la Levadura de Cerveza

Contiene proteínas completas; 17 vitaminas distintas, entre ellas: provitamina A, el complejo B (íntegro) y vitamina D; minerales y oligoelementos esenciales, destacándose el hierro, el calcio, el potasio y el magnesio.

Por su riqueza en nutrientes vitales para el normal crecimiento y desarrollo del organismo, suele indicarse a embarazadas, niños y adolescentes. En el caso de los deportistas, mejora su performance y facilita la oxigenación de los tejidos musculares.

Las personas de la tercera edad y los convalecientes, encontrarán en ella un tónico reconstituyente eficaz para combatir la fatiga, aumentar las energías y mejorar la salud en general.

Es un alimento probiótico, ya que favorece el desarrollo de la flora intestinal normal y contribuye a la instalación en el intestino de bacterias que impiden la colonización de la Salmonella.

Se recomienda como complemento de las dietas vegetarianas. Puede ser consumido por personas hipertensas, ya que tiene baja contenido de sodio.

Combate la desnutrición, es un excelente protector hepático y, además, ayuda a reducir el colesterol malo (LDL)

COMO SE CONSUME LA LEVADURA DE CERVEZA?

La dosis diaria recomendada es de 20 g por persona (1 cucharada sopera colmada). Es posible puede tomar en ayunas, antes de las comidas o junto con ellas.

Se emplea igual que el queso rallado, ya que tiene un sabor parecido a éste y puede reemplazarlo con ventajas para la salud.

Se puede: espolvorear sobre arroz y otros cereales cocidos, polenta, fideos, ensaladas, papas y otras hortalizas cocidas; o añadir a sopas, jugos y licuados en el momento de servir.

Además de las presentaciones en polvo y en copos, puede conseguirse también en cápsulas y líquida, aunque son menos naturales.