El Coco. Propiedades y Beneficios

El Coco. Propiedades y Beneficios

Propiedades del Coco. Beneficios Saludables del Fruto, Aceite y Agua

Es el fruto del cocotero (cocos nucífera). Está cubierto por una corteza externa que es fibrosa, y otra interna que es muy dura y tiene adherida una pulpa blanca, aceitosa y de buen sabor. En la cavidad central se encuentra un líquido lechoso (conocido como jugo o agua de coco), nutritivo, muy refrescante y de sabor similar al de la almendra.

No se debe confundir el “agua de coco” con la ‘leche de coco”. Esta última se emplea como sustituto de la leche de vaca en los regímenes vegetarianos extrictos, siendo una preparación que se obtiene licuando durante 2 minutos 2 cucharadas soperas de pulpa de coco con 250 ml de agua, y luego se filtra con un colador de malla fina.

Del coco se extrae un aceite muy rico en ácidos grasos saturados. Este aceite es muy utilizado en la industria alimenticia en la elaboración de dulces, margarinas, etc. También se utiliza en la industria cosmética como componente principal de jabones finos para embellecer la piel y el cabello.

Propiedades del Coco

Es un alimento saludable y energético, ideal por sus vitaminas. Es tan completo que, según los científicos, una persona puede pasar un día entero ingiriendo un coco como único alimento, ya que contiene nutrientes básicos.

Su jugo natural reemplaza al agua potable. Es refrescante, depurativo y remineralizante.

Por su riqueza en calcio y fósforo, fortifica piel, uñas, dientes, huesos, músculos, tejidos nerviosos, glándulas endocrinas y cerebro.

Su alto contenido de vitaminas del grupo B, lo hace especial para personas con trastornos nerviosos.

Mejora la función gastrointestinal ayudando a prevenir: estreñimiento, asimilación deficiente, gases, indigestión y secuelas del alcoholismo.

Para eliminar los parásitos intestinales suele aconsejarse masticar una cucharada sopera de coco hasta que se vuelva líquido en la boca. Lo recomendado es que se haga en ayunas. Además, el masticar coco, mantendrá los dientes limpios y fuertes.

Por su abundancia en grasas, no es bueno para personas obesas o con tendencia a la diarrea. Tampoco es recomendable para enfermos del hígado y la vesícula biliar, o con colesterol elevado.

Lo ideal es consumir el coco fresco, cuando todavía no se ha endurecido su pulpa. Cuando la pulpa esta endurecida y seca, se ralla y se comercializa como “coco rallado”, muy usado en repostería.