La Arcilla Natural. Aplicación Interna y Externa para Enfermedades

La Arcilla Natural. Aplicación Interna y Externa para Enfermedades

La arcilla medicinal ha constituido desde la más remota antigüedad uno de los remedios naturales más accesibles, útiles y apreciados por el hombre. Sin embargo, tal vez por esa gran accesibilidad, fue relegada como muchas otras terapias naturales, a pesar de sus comprobadas acciones en la mayoría de las enfermedades.

¿DONDE ENCONTRAR LA ARCILLA MEDICINAL?

La arcilla puede adquirirse en algunas farmacias y tiendas de productos naturales.

Se debe tener especial cuidado en lo que se refiere a su origen. Asegúrense que se trata de arcilla virgen (que no ha sido manipulada), libre de pesticidas, plaguicidas y arsénico No emplee nunca arcilla cocida o mezclada con sustancias medicinales u otro tipo de aditivo, a menos que el naturópata profesional así lo recomiende.

¿COMO UTILIZAR LA ARCILLA MEDICINAL?

Existen diversas maneras de aplicación, resumiendo los grupos principales en:

Uso Externo

Es el caso de aplicación sobre la piel, ya sea en forma directa o indirecta (con mediación de una gasa fina si se trata de una zona vellosa). En aplicaciones locales, se emplearán cataplasmas, envolturas y vendajes.

Se debe utilizar la arcilla finamente pulverizada, sin arena o partes de arcilla mal trituradas; conservada correctamente, evitando envases plásticos o metálicos. Para su preparación, use agua sin cloro o, en su defecto, mineral.

Procedimiento

En un recipiente, que no sea plástico ni metálico, mezcle la cantidad necesaria de arcilla y agua según la superficie que se desee cubrir con la cataplasma. Utilice siempre utensilios de madera. Se debe cubrir una zona un poco mayor a la enferma.

La consistencia de la preparación debe ser tal, que permita extenderla con una espátula o cuchara de madera sobre la piel (aplicación directa), sobre una gasa o una tela de algodón fina previamente colocada sobre la zona afectada, en una capa de 1 a 2 cm de espesor. Luego, cubrir todo con una toalla o un trapo de algodón grueso, y dejarlo actuar de 1 a 3 horas, o hasta que la arcilla se seque Esta última envoltura permitirá la fijación y conservará el calor natural, mejorando el efecto terapéutico.

En forma de cataplasma, la arcilla cura heridas, contusiones, eczemas, psoriasis, várices, etc. En casos de reumatismo, artritis, osteoporosis, y problemas articulares, es mejor si se utiliza agua tibia.

Para tratar enfermedades internas, la cataplasma se coloca en la zona del órgano a tratar (pulmón, intestinos, hígado, etc.)

En uso externo, cada uno puede probar sin riesgos en la gran mayoría de las enfermedades.

Es importante saber que, en casos de problemas crónicos, los tratamientos son mucho más extensos que en los agudos, que suelen ser de unos pocos días. Se sugiere consultar con el naturópata profesional para evitar problemas en este punto si hubiera dudas.

Uso Interno

Es el aprovechamiento de las propiedades de la arcilla mediante su ingestión. Algunos naturópatas indican su aplicación a través de lavativas y gárgaras.

Las recomendaciones son las mismas que para uso externo, es decir, finamente pulverizada y conservada correctamente. Para su preparación, puede utilizar agua sin cloro, agua mineral o jugo natural de frutas y verduras (zanahoria, naranja, pomelo, etc.; exprimidos, no para diluir ni en polvo).

Procedimiento

Llene un vaso (que no sea de plástico ni de metal) hasta la mitad con agua o jugo y vierta con una cuchara de madera una dosis de arcilla. Homogeneice la mezcla revolviendo a consciencia. Luego bébala con tranquilidad.

La dosis media recomendada es de una cucharadita de café para los adultos y media cucharadita para los menores de 10 años.

Debe tomarse en ayunas o bien lejos de las comidas. Disuelta adecuadamente en jugos, se mejora su sabor y se potencia notablemente la acción curativa deseada.

Los períodos de tratamiento son alternando una semana de toma con una de descanso. En uso interno hay que informarse correctamente sobre las indicaciones y su dosificación. En general, se disuelve una cucharadita de café en medio vaso de agua. Como verán, la dosis no necesita ser grande pues la acción de la arcilla se debe mayoritariamente a sus radiaciones y su poder de absorción, y no a su contenido mayor o menor de ciertos elementos.

Empleada en ingestión, la arcilla será un potente tónico de diversos órganos (hígado, bazo, estómago, intestinos), absorbe la flora microbiana patógena, las toxinas, los gases y las fermentaciones, neutraliza la acidez, estimula y regenera las células que tapizan la mucosa digestiva. Además, es antiinflamatoria y antiulcerosa.

CONTRAINDICACIONES DEL USO DE ARCILLA MEDICINAL

Por vía interna puede producir estreñimiento. Se debe desbloquear utilizando solución de cloruro de magnesio (se consigue en farmacias).

Es recomendable no utilizar la arcilla por períodos prolongados, y alternarlas con otras sustancias. Por ejemplo, para alteraciones intestinales producidas por amebiasis crónica. Se puede alternar: 10 días de arcilla y 10 días de polen.

No debe tomarse en casos de divertículos o de estar ingiriendo parafina líquida (vaselina). Para estos casos, es aconsejable el uso externo.

En caso de mínima duda, consulte al naturópata profesional.