La Frambuesa. Muy Rica y Muy Saludable

La Frambuesa. Muy Rica y Muy Saludable

Propiedades de la Frambuesa. Rica y con Muchos Beneficios Saludables

La frambuesa es el fruto del frambueso, un arbusto de la familia de las Rosáceas que crece silvestre en todos los países de clima templado. Se cree que es originaria del monte Ida (Grecia), desde donde se extendió a Italia, España, Países Bajos, Inglaterra y, posteriormente, a America del Norte.

La piel de esta fruta es aterciopelada; su pulpa es carnosa, jugosa, de sabor agridulce y muy aromática. En su interior alberga diminutas semillas que no estorban cuando se degustan.

Propiedades de la Frambuesa

Aporta una cantidad destacable de fibra, que ayuda a mejorar el tránsito intestinal. Además, es una buena fuente de vitamina C y E, flavonoides y ácido elágico, que le otorgan propiedades antioxidantes.

Es tónica, diurética, depurativa, desinfectante y antirreumática. Refuerza el sistema inmunológico, favorece el funcionamiento del sistema nervioso, y mejora los niveles en sangre de: colesterol, triglicéridos y ácido úrico.

Es un alimento apto para diabéticos, celiacos, deportistas, embarazadas y niños pequeños. No obstante, en caso de diarrea, gastritis, estómago delicado y enfermedades renales es conveniente evitar su consumo.

La industria farmacéutica la emplea para mejorar el sabor de algunos medicamentos.

Las principales variedades de frambuesa son: roja europea (Pubus ideaeus), roja americana (Rubus strigosus) y negra americana (Rubus occidentales). Todas tienen un sabor similar.

Al comprar esta fruta fresca, se deben elegir los ejemplares duros, de pulpa consistente, y una coloración intensa y brillante. Tienen que estar libres de moho y sentirse secos y frescos al tacto.

Las frambuesas son muy delicadas y perecederas, por eso deben guardarse en la heladera extendidas en una fuente llana (para que no se superpongan) Se conservarán por 2 ó 3 días. La fuente no debe ser de metal porque puede hacer que el fruto pierda su color original, tornándose violeta o azul.

No deben lavarse hasta el momento de ser consumidas porque pierden rápidamente su consistencia y sabor.

Esta fruta se consume poco al natural. Su mayor uso es como mermelada, dulces, licor, etc.