El Valor Curativo de las Arvejas.

El Valor Curativo de las Arvejas.

Son perfectas para:

Problemas de nutrición. Son consideradas uno de los alimentos más completos.

Mantener sano el corazón, porque no tienen casi grasa ni sodio. Son una buena fuente de fibra soluble, la cual ayuda a bajar los niveles de colesterol.

Controlar la diabetes, debido a su azúcar natural, la poca grasa y el elevado contenido de fibras.

Prevenir el cáncer, con su aporte de fibras, betacaroteno y vitamina C.

Existen varios tipos de arvejas. Las más fáciles de conseguir son la tradicional, cuya vaina no es muy agradable al paladar (por lo que se aconseja pelarla y comer sólo los guisantes); y la china que puede comerse entera.

Las arvejas frescas se venden en sus vainas, las cuales deben ser gruesas, tersas y de color verde brillante. Las vainas planas contienen guisantes sin desarrollar, y las que están arrugadas y tienen aspecto feo son viejas. En el momento en que se corta la vaina, el azúcar natural de las arvejas comienza a trasformarse en almidón. Como las arvejas frescas pueden tardar varios días en llegar al mercado, para entonces, una gran cantidad de azúcar se habrá convertido en almidón.

En cuanto a las arvejas congeladas, como el proceso se lleva a cabo poco después que las vainas se han recogido, los cambios químicos son mínimos. Esta es la razón por la cual muchas personas prefieren las arvejas congeladas a las frescas. Sin embargo, como los guisantes son blanqueados antes de congelarse, pierden parte de su contenido de vitamina C y B1; además de cambiar su textura. Las arvejas enlatadas también pierden mucha vitamina C durante el proceso de enlatado, además de tornarse insípidas y de color grisáceo. Para devolverles el sabor suele añadírseles sal y azúcar.

Para guardar las arvejas frescas, déjelas en sus vainas y colóquelas en la heladera, dentro de una bolsa de plástico perforada. Se conservarán unos 10 días, pero son más dulces cuando se comen de inmediato.

Para pelarlas, sujete la vaina por un extremo y tire el hilo hacia abajo para abrirla. Con el pulgar, desprenda los guisantes. En unos 5 minutos pelará 1/2 kg de arvejas que rendirán casi una taza.