Que nos Aportan a la Salud las Nueces?

Que nos Aportan a la Salud las Nueces?

Beneficios de las Nueces. Para que Sirven? Propiedades Medicinales

Nogal (Juglans regia) es un árbol que da un fruto que contiene un carozo duro, leñoso, parduzco, rugoso y dividido en dos mitades simétricas que es preciso romper para poder comer la pepita (nuez), rica en aceites aromáticos y cuyo sabor es muy grato al paladar.

Beneficios de las Nueces

Por su riqueza en fósforo, los beneficios de las nueces nos brindan un excelente alimento regenerador de los nervios y el cerebro, y tonificador de las células del organismo, siendo aconsejable en los casos de debilidad, desnutrición, delgadez y convalescencia.

La lecitina que contiene, tonifica el sistema nervioso y los órganos sexuales, y estimula la actividad de todas las células del organismo.

Es ligeramente laxante y vermífuga (ayuda a eliminar los gusanos intestinales).

Casi no contiene agua, lo que determina una concentración de sus nutrientes (especialmente proteínas y grasas). Por eso, al igual que las demás frutas oleaginosas, unas pocas nueces alimentan más que el resto de las frutas.

Su riqueza en proteínas de alto valor biológico, hace de la nuez es un alimento formador y reparador de tejidos. Puede ser considerado como una verdadera “carne vegetal”. Por su fácil conservación, puede sustituir a las proteínas de la leche, el huevo y la carne, que se descomponen con facilidad y necesitan refrigeración.

Su contenido proteico, pero con escasos hidratos de carbono, puede integrar los regímenes para diabéticos en dosis moderadas.

Por su riqueza en grasas no es aconsejable para enfermos hepáticos. Tampoco quienes padecen diarrea, dispepsia, colesterol elevado, hipertensión y otras enfermedades cardiovasculares.

Pueden consumirse de 6 a 9 nueces por día, repartidas en 2 ó 3 comidas. No conviene comerlas como postre, pues requieren la acción plena de los jugos digestivos. La mejor manera de consumirlas es al natural, cuidadosamente masticadas. Si no hay buena dentadura, o se dificulta su masticación: rallarlas, triturarlas o machacarlas.

Los ácidos volátiles y la celulosa que contienen los hollejos que la recubren, tienden a irritar las mucosas de la boca y el tubo digestivo, y provocar flatulencias. En estos casos, es bueno dejarlas en remojo durante 3 minutos en agua recién hervida, enjuagarlas con agua fría y proceder a quitarles los hollejos, que se desprenden con facilidad.

Por su gran poder calórico es aconsejable consumirla en invierno.