Damasco o Albaricoque. Para que sirve?

Damasco o Albaricoque. Para que sirve?

Propiedades del Damasco o Albaricoque. Beneficios de la Fruta.

También conocido como albaricoque, el damasco es el fruto del albaricoquero (Prunus Armeniaca), un árbol originario de Armenia.

Propiedades del Damasco o Albaricoque

Por su riqueza en azúcar de fruta, vitaminas, minerales y otras sustancias vitales, se recomienda en casos de raquitismo, retraso en el crecimiento, inapetencia, convalecencia, astenia física e intelectual, debilidad general, desnutrición, etc.

El damasco fresco y maduro, consumido antes de las comidas, obra como buen aperitivo.

Debido a su riqueza en hierro asimilable, es favorable en el tratamiento de anemias que se producen por falta de dicho mineral.

Su contenido en potasio y agua fisiológica le otorga un efecto diurético. Esto favorece a quienes padecen problemas en las vías urinarias.

Consumido en compota posee efecto laxante; tomado antes de las principales comidas, ayuda a corregir el estreñimiento.

Es uno de los alimentos vegetales más ricos en betacarotenos (provitamina A); antioxidante que favorece la salud de la piel en general, fortifica el cabello, mejora la vista, y ayuda en la prevención de resfríos, infecciones de las mucosas en general y enfermedades degenerativas como el cáncer.

Los damascos frescos son casi redondos; su piel es aterciopelada, de color naranja dorado, y con un tinte rojo en la parte más expuesta al sol, que indica su dulzura. Cuando están a punto son blandos al tacto.

La variedad más pequeña es más dulce que la grande.

También puede encontrarse enlatados, en almíbar o en su jugo, y secos (orejones). Cuando compre orejones de damasco busque los que tienen color uniforme y no están muy arrugados. Prefiera los orgánicos, ya que, durante el proceso de desecación industrial, suele emplearse dióxido de azufre para conservar su color y evitar que se resequen. Este sulfito puede desencadenar crisis asmáticas en personas alérgicas o sensibles.

Los damascos frescos se conservan en la heladera, dentro de bolsas de plástico perforadas.

Los enlatados, una vez abierto el envase, se mantienen en un recipiente hermético en la heladera.

Los secos se guardan en frascos de vidrio bien cerrados, y en un lugar fresco, seco y oscuro. No se deben colocar en bolsas de plástico porque se enmohecen.