El Deporte y la Salud en las Distintas Edades. Que Deporte Practicar

El Deporte y la Salud en las Distintas Edades. Que Deporte Practicar

La actividad física es una necesidad vital para el ser humano. Debido a al gran avance tecnológico, la participación física en el esfuerzo está disminuyendo cada vez más, por ello, para el perfeccionamiento del niño y del adulto, la práctica deportiva es, en la actualidad, indispensable.

A continuación Daré una Idea de los Distintos Juegos y que Deporte Practicar en cada edad:

  • En la lactancia. Juegos con las manos, manejo de cubos, cilindros, pelotas, etc.

  • Al promediar los 2 años. Juegos con autos, carros para tirar con cuerda y juegos al aire libre con agua y arena

  • De los 2 a los 6 años. Los deportes más aconsejables son la natación y todo tipo de juegos en que intervenga la pelota, sin que lleguen a ser competitivos.

  • De los 6 a los 8 años. Podrá permitirse el futbol, la gimnasia y el yudo

  • A partir de los 8 hasta los 14 años. Pueden agregarse el tenis, el básquet y el voley

  • De los 14 a los 16 años. Podrá  practicarse el remo y las artes marciales.

Todos estos juegos y deportes serán realmente eficaces si se practican todos los días, complementando el colegio con la práctica deportiva.

  • De los 16 a los 30 años. Si no hay problemas de salud evidentes, se puede practicar cualquier tipo de ejercicio: marcha, carrera, trote, ciclismo, etc., sin restricciones.

Elegir un deporte que se pueda disfrutar.

  • De los 30 a los 40 años. Se puede practicar casi cualquier deporte. Si se tiene la idea de practicar algún ejercicio vigoroso, conviene tener la aprobación del médico

  • Después de los 40 años. Hay que respetar cinco principios:

  1. No competir

  2. Evitar la fatiga

  3. Aumentar el esfuerzo progresivamente

  4. Vigilar la respuesta del corazón

  5. Actuar con mucha prudencia

Para los hombres de los 40 a 60 años la dieta correcta y el ejercicio constituyen el mejor seguro de vida. Para las mujeres de la misma edad es el mejor método para conservar la salud y la buena figura.

En general, todos los hombres y las mujeres, cualquiera de su edad, responden bien a un entrenamiento moderado y progresivo, fácil de realizar y adaptable.

Los deportes más aconsejables son: la caminata diaria, el ciclismo en bicicleta de paseo o fija, la natación y los juegos recreativos no violentos.

Las personas de edad avanzada deberían evitar el trote, la carrera, el futbol, el básquet, el voley y cualquier tipo de deporte de competición.

EL DEPORTE EN LA NIÑEZ

Es erróneo pretender educar al niño en forma integral sin tener en cuenta la actividad física.

El niño siente la necesidad de moverse, de actuar. Por medio de las distintas formas de actividad física, se lo puede ayudar a desarrollarse armoniosamente en todos los aspectos, incluyendo su personalidad. Es notoria la facilidad que los niños adquieren para relacionarse con otras personas.

Los padres deben evitar que sus hijos se agoten en sus actividades físicas. La energía que tienen los tienta, frecuentemente, a ir más allá de su resistencia. El sentido común debe ser una salvaguardia contra la fatiga excesiva. El pequeño necesita guardar energías para crecer.

El deporte no debe ser causa de enfermedad sino de salud; por eso, lo más importante de la prevención. Es preciso controlar debidamente a los jóvenes deportistas en edad de crecimiento, pues debido precisamente a ese desarrollo no completado, pueden sufrir lesiones crónicas si no se tiene precaución.

PRACTICAR VARIOS DEPORTES

Desde el punto de vista de la salud no es conveniente practicar un único deporte. La repetición excesiva de los mismos movimientos puede afectar el desarrollo de los huesos de los niños y originar trastornos cuando llegan a la edad adulta. Los padres deben estar atentos y, si aparecen dolores, suspender inmediatamente la práctica deportiva y consultar a un profesional de la salud.

Lo mejor es practicar varias actividades físicas a la vez. La mayoría de los deportes ejercitan una determinada parte del cuerpo y, por lo tanto, determinados músculos, los que a su vez movilizan los huesos que dependen de ellos, produciéndose un mayor crecimientos de los mismos que es seguido por dolores e interrupción del crecimiento (Dra. Stonrner)

Correr velozmente distancias cortas no otorga resistencia para carreras de larga distancia. La natación no desarrolla la fuerza muscular. El levantamiento de pesas no mejora el estado cardiovascular.

Los ejercicios aeróbicos (marcha, carrera, ciclismo, etc.) ejercitan especialmente las piernas y no intervienen de manera directa los músculos de la parte superior del cuerpo, por ello conviene complementarlos con ejercicios que favorezcan el desarrollo de la fuerza muscular, particularmente de los brazos y del tronco como, por ejemplo, la calistenia.

Los deportes, en cualquier forma que se practiquen, son beneficiosos, pero se obtienen mejores resultados si se complementan entre sí.

Victor A. Bianco
Instructor Naturista