Amargón o Diente de León. Aplicaciones Medicinales

Amargón o Diente de León. Aplicaciones Medicinales

Esta hierba silvestre, pesadilla de quienes cultivan césped, se caracteriza por sus hojas profundamente dentadas y sus flores de color amarillo brillante. Son semejantes a las margaritas, y se cierran por la noche o cuando hay mal tiempo.

Originaria de Europa y Asia, crece espontáneamente en casi todos los lugares húmedos del mundo.

Su nombre científico proviene de las palabras griegas taraxos (desorden) y aka (remedio). También conocida como Diente de León, ya que los antiguos griegos asociaban sus propiedades curativas a la fortaleza del león. El Amargón brinda resultados en los casos en que las demás plantas tienen poca efectividad.

PRINCIPIOS ACTIVOS

Glucósidos amargos, triterpenos, taninos, inulina, ácidos fenólicos, polisacáridos, carotenoides, vitaminas A y C, sales minerales: calcio, sodio, magnesio, silicio, fósforo, hierro y cantidades elevadas de potasio.

APLICACIONES MEDICINALES

Tónico hepático, colagogo, diurético, laxante suave, desintoxicante, aperitivo, antiescorbútico.

USO INTERNO

Las hojas resultan un diurético eficaz. Suele indicarse 1 taza, 3 veces al día, de infusión de Amargón al 20 por mil. Colocar 20 gramos de hierba en una jarra, verter 1 litro de agua hirviendo y dejar reposar tapado por 10 minutos; colar y beber. Utilícelo como remedio en casos de retención hídrica, residuos en los riñones (cálculos y arenilla), cistitis y eneuresis. Para estos dos últimos casos, se toma por la mañana, y generalmente, acompañada de otras hierbas afines.

La decocción al 20 por mil de la raíz de Amargón (colocaren una jarra 20 gramos de raíz y 1 litro de agua, y dejar hervir durante 5 a 10 minutos; colar y beber) es un excelente tónico hepático. Suele recomendarse beber 1 taza de esta decocción 3 veces al día, a quienes padecen trastornos del hígado, ictericia, o enfermiza palidez en el rostro. También se emplea como aperitivo (antes de las comidas), laxante suave, y en problemas de la piel como eccemas, acné y psoriasis.

Tanto la hoja como la raíz actúan como tónico para la vesícula biliar, ayudando en los casos de litiasis. También suelen recomendarse como aperitivo y digestivo.

Tomado regularmente, el Amargón es excelente para combatir el ácido úrico y la acidez de estómago. Pero su principal efecto curativo es el de “limpiar la sangre”, regenerándola y vivificándola. Gracias a esta propiedad no sólo depura todo el organismo sino que, además, aumenta el número de glóbulos rojos.

En razón de sus efectos beneficiosos sobre los riñones, el hígado y la sangre, es ideal para desintoxicar el organismo de químicos, alergenos, drogas, anestesias, y cualquier otra sustancia que lo contamine.

Combinado con Bardana, resulta eficaz contra los dolores crónicos, el reumatismo, la artritis y los problemas cutáneos persistentes.

USO EXTERNO

El jugo lechoso de los tallos frescos de las flores aplicado con frecuencia sobre las verrugas, tiende a eliminarlas.

OTROS USOS

Las hojas y raíces frescas se pueden consumir crudas en ensaladas, solas o junto con otras hortalizas, ya que tiene grandes propiedades nutritivas.

Los antiguos herboristas recomendaban realizar una cura de Amargón al iniciar la primavera. Consistía en recolectar, todos los días, durante un mes, las hojas frescas de esta planta y prepararlas crudas en ensaladas. Su efecto es, básicamente, “limpiar la sangre” liberando al cuerpo de muchas sustancias extrañas, morbosas y venenosas, especialmente del ácido úrico. Esta cura continúa practicándose en varias regiones de Italia, donde afirman que, gracias a ella, se mantienen en perfecta salud durante todo el año.

Con la raíz secada lentamente en el horno, se prepara un sustituto del café que, sobre todo si se lo mezcla con raíz de Achicoria, tiene propiedades hepatoprotectoras.

La esencia floral se emplea para eliminar la tensión emocional acumulada en los músculos.

PRECAUCIONES Y RECOMENDACIONES

El diente de león es inocuo. Pero, dado su acción estimulante sobre la digestión, es conveniente tomarlo después de las comidas en caso de padecer acidez ó úlceras estomacales. Ante cualquier duda, es conveniente consultar a un profesional avezado en hierbas medicinales, antes de iniciar su consumo.