Glandula Timo. Para que sirve? Test. Ejercicio

Glandula Timo. Para que sirve? Test. Ejercicio

Que es el Timo? Para que sirve esta Glándula? Test. Ejercicios

En el centro del pecho, detrás del hueso donde nos solemos tocar cuando decimos “yo” (o sea, el esternón), se ubica una glándula prácticamente desconocida: el Timo. Su nombre proviene del latín uthymus”, que a su vez deriva del vocablo griego Ihumus”, y significa “coraje”.

El Timo es muy sensible a los cambios emocionales. Tiende a crecer cuando estamos alegres y felices, y a contraerse casi a la mitad de su tamaño cuando estamos estresados.

Hasta principios del siglo pasado sólo se lo conocía por las observaciones realizadas durante las autopsias. En las mismas, siempre se lo veía encogido, lo cual confundió durante largo tiempo a la Medicina. Se suponía que dejaba de trabajar y se atrofiaba durante la adolescencia. Por décadas, médicos estadounidenses y europeos bombardearon Timos perfectamente saludables con altas dosis de rayos X, creyendo que su “tamaño anormal” podría causar problemas (cáncer, etc.). Más tarde, la ciencia demostró que, aunque su tamaño disminuye un poco después de la infancia, el Timo se mantiene activo.

Actualmente, se sabe que es uno de los pilares de nuestro sistema inmunológico: segrega hormonas con efectos inmunomoduladores (como la timosina y la timopoyetina) y actúa en la formación de los linfocitos. Si nuestro organismo es invadido por toxinas o microbios, reacciona de inmediato produciendo células de defensa (linfocitos T).

También se ha descubierto que el Timo está directamente relacionado con la consciencia, los sentidos y el lenguaje. Por eso, es muy sensible a imágenes, luces, colores, olores, sabores, gestos, sonidos, palabras, pensamientos…

Los pensamientos negativos, por ejemplo, actúan sobre él con el mismo poder que los virus y las bacterias. Pero como la “actitud negativa” no tiene una forma concreta (material), el Timo intenta reaccionar y se debilita, luchando contra un invasor desconocido, lo cual disminuye las defensas orgánicas, haciendo que comiencen a surgir síntomas de inmunodeficiencia, como las aftas y las boqueras (producto del ataque del virus herpes simple).

En contraposición a esto, los pensamientos positivos consiguen reactivar todas sus funciones y aumentar las defensar orgánicas.

UN TEST PARA PENSAR

Este simple test puede demostrar la conexión existente entre el Timo y los pensamientos.

Junte la yema de los dedos pulgar e indice (como si estuviese diciendo “OK”). Apriételos con fuerza y pídale a alguien que intente separarlos mientas usted piensa “soy feliz”. Repita el mismo ejercicio, perc ahora pensando “soy infeliz”.

La mayoría de las personas conserva la fuerza en los dedos con el pensamiento positivo, y se debilita cuando piensa en forma negativa. Los científicos han encontrado que estas reacciones, de fuerza o debilidad, son respuestas del Timo (pues, los sentimientos de amor y de odio lo afectan profundamente).

Puede probar sustituir las frases por otras palabras (o imágenes) que evoquen pensamientos positivos y negativos, comprobando los mismos resultados.

Este test es utilizado por los médicos que practican el llamado “diagnóstico bioenergético”. Por ejemplo: el paciente presenta dolor en la zona hepática y el profesional necesita saber si es una simple congestión o un absceso por amebas. Usando representaciones gráficas de una u otra hipótesis, testea la fuerza muscular del paciente al observar cada lámina para obtener así una aproximación al diagnóstico. Y en función de los resultados obtenidos, podrían indicarse estudios más complejos.

El diagnóstico bioenergético es enseñado a nivel universitario a los médicos acupunturistas, y ha sido presentado en numerosos congresos científicos alrededor del mundo.

Un detalle curioso es que el Timo se encuentra casi pegado al corazón, que acaba ganándose todos los créditos con relación a sentimientos, emociones, decisiones, manera de hablar, de escuchar, etc.

La frase “siento el corazón como apretado”, por ejemplo, revela una situación real del Timo que, por reflejo, envuelve al corazón en el problema.

El chakra cardíaco, fuente energética de unión y compasión, se halla más relacionado con el Timo que con el corazón. Y es en ese chakra que, según las enseñanzas budistas, se da el pasaje del estado animal al estado humano.

EJERCICIO PARA MEJORAR LA SALUD DEL TIMO

Hay una práctica muy buena para ejercitar esta glándula, la cual se realiza de la siguiente manera:

Estando parado, con la columna bien erecta, separar los pies el ancho de los hombros y flexionar ligeramente las rodillas . Llevar el peso del cuerpo hacia los dedos de los pies, pero sin que el talón se despegue del suelo.

Luego, cerrar la mano juntando la punta de todos los dedos (como formando un pico). Pegar el antebrazo al cuerpo y, con la muñeca relajada, comenzar a dar golpecitos continuados con la punta de los dedos sobre el Timo (en el centro del pecho), marcando el siguiente ritmo: un golpe fuerte y dos débiles. Continuar el golpeteo durante 3 a 5 minutos, mientras se respira tranquilamente y se vivencia la vibración que se produce en toda la región torácica.

Este ejercicio atrae la sangre y la energía hacia el Timo, haciéndolo crecer en vitalidad. También beneficia a los pulmones, el corazón y la garganta.

Las personas mayores o con alguna dificultad pueden practicarlo sentados en una silla.

Una opción que evita tener que cronometrar el tiempo consiste en darse 21 golpecitos en la zona del Timo por la mañana (al levantarse), y la misma cantidad por la noche (antes de acostarse).

Es fundamental que observemos cómo nos relacionamos con nuestro cuerpo… En esta ocasión, los invito a que se reencuentren con su Timo. Un compañero sensible que estaba aguardando una mirada de reconocimiento que lo ayude a expresar su coraje y nutrición emocional.

Dra. Nanci G. Strauss

Médica Holística