Hipotiroidismo. Síntomas, Causas, Alimentación.

Hipotiroidismo. Síntomas, Causas, Alimentación.

Que es Hipotiroidismo? Síntomas, Causas, Alimentación.

¿QUE SON LAS GLÁNDULAS?

Para explicar qué es el Hipotiroidismo, debemos comenzar explicando qué se entiende por glándula. Con este nombre se designa a todos los órganos que producen una sustancia especial llamada secreción, la cual vierten a la sangre, a otros órganos o al exterior. Existen dos tipos de glándulas. Están las endocrinas (de secreción interna). Estas elaboran hormonas que pasan a la sangre y se distribuyen por todo el organismo; ellas son: hipotálamo, hipófisis, tiroides, paratiróides, parte del páncreas, suprarrenales, ovarios y testículos. Y las glándulas exocrinas (de secreción externa) que vierten su producto a un determinado órgano o al exterior; entre ellas podemos mencionar: las glándulas sebáceas que producen sebo, las lagrimales y sudoríparas que segregan agua y sales minerales, el hígado que fabrica la bilis, las pépticas que elaboran enzimas digestivas.

Una de las funciones más importante de las glándulas consiste en destruir y eliminar sustancias extrañas (por ejemplo, el hígado filtra el producto de la digestión, reteniendo sus impurezas y expulsándolas a través de la bilis). Las secreciones glandulares constituyen una de las defensas mas admirables del organismo; mediante ellas el cuerpo realiza su purificación.

Drogas, vacunas, medicamentos químicos, alimentos artificiales, sedentarismo, contaminación electromagnética y ambiental, estrés… debilitan el trabajo normal de estos órganos defensores de la vida orgánica.

GLÁNDULA TIROIDES

Está situada en la parte anterior del cuello, y las hormonas que segregan regulan el metabolismo de todas las células del organismo. Se entiende por “metabolismo”  a todos los procesos físicos y químicos  del cuerpo que generan y usan energía, tales como: digestión de alimentos y nutrientes, eliminación de los deshechos, respiración, circulación sanguínea, temperatura corporal entre otros.

En particular esta glándula fabrica tiroxina (T4) y triyodotironina (T3), hormonas que juegan un papel importante en el crecimiento: estimulan a casi todos los tejidos del cuerpo a sintetizar proteínas y metabolízar hidratos de carbono y grasas. La T4, además, regula funciones esenciales como: la frecuencia cardiaca, la digestión, el crecimiento físico y el desarrollo mental.

QUE ES HIPOTIROIDISMO?

Es un trastorno en el que existe una deficiencia de hormona tiroidea en el organismo. Sus síntomas son: debilidad, fatiga, hipersensibilidad al frío, hinchazón de cara y miembros, palidez, abatimiento, tristeza, apatía, aumento de colesterol y triglicéridos, edemas debido a mala circulación, pérdida de la libido, sangrado menstrual intenso y ciclos menstruales cortos, disminución de la memoria, caída del cabello, piel seca, uñas quebradizas, rigidez en las articulaciones, estreñimiento, hipertensión, sobrepeso, detención de la nutrición y desarrollo, entre otros.

CAUSAS

La producción de hormona tiroidea depende de múltiples factores, muchos de los cuales están relacionados con el estilo de vida: cuando una persona vive en constante desequilibrio, producto de una vida de exigencia, de estrés. desconectada de las fuentes primarias de vida (agua, aire puro, tierra, fuego, sol), de sus sensaciones corporales, de su sexualidad, de sus vínculos amorosos, llevando adelante una tarea laboral no gratificante que sólo le implica recibir el sustento económico, es obvio que esto ha de generarle una disfunción, no sólo en la tiroides sino en todo el organismo. La actividad tiroidea es controlada por la pituitaria (hipófisis), glándula ubicada en el cerebro que produce, entre otras, la hormona tiroideo-estimulante (TSH). El aumento de TSH en la sangre, indica a la tiroides que debe extraer yodo del torrente sanguíneo y producir T3 y T4 (que están compuestas de yodo y del aminoácido tirosina). Aunque la tiroides sólo necesita una pequeña cantidad de yodo para producir estas hormonas, su carencia lleva al desarrollo de bocio: crecimiento excesivo de la glándula tiroides, que aumenta su tamaño para incrementar su capacidad de extraer y procesar yodo. Por eso se pueden encontrar dos causas básicas de Hipotiroidismo: una deficiencia en la glándula tiroides, o un problema en la pituitaria para producir TSH. La pituitaria aumenta su actividad con el esfuerzo mental y la vibración de los pensamientos. Por lo tanto, el estrés y los pensamientos negativos, afectan indirectamente el funcionamiento tiroideo.

ALIMENTACIÓN

Si bien en la actualidad el número de casos se ha reducido debido a la costumbre de utilizar sal yodada, la tasa de bocio aún sigue siendo elevada porque, también, existen muchos elementos que dificultan la absorción o destruyen el yodo disponible en el organismo. Una mala calidad de sangre, es decir, una sangre acidificada, intoxicada por la ingestión de alimentos quimicalízados (con conservantes, aditivos, etc.), por el contacto que se tiene con todo tipo de contaminantes en general, sumada al estrés que se vive a diario hace que no sólo el yodo sino todos los minerales se vean inhibidos. Para evitar la pérdida de yodo es necesario suprimir (o al menos reducir) la ingesta de: carne roja y de aves, azúcares y farináceos refinados, café, té negro, yerba mate, alcohol, bebidas cola, embutidos, lácteos enteros, alimentos quimicalizados en general. También existen los llamados alimentos bociógenos (estimulan el desarrollo de bocio) que es necesario evitar en caso de Hipotiroidismo: nabo, repollo, mostaza, poroto de soja, maní, piñones y mijo. Sin embargo, como estos alimentos pierden su actividad como bociógenos al cocinarse, se recomienda cocerlos para aprovechar sus poderes terapéuticos. Además, más allá de padecer Hipotiroidismo o no, los siguientes alimentos deberían incorporarse a la dieta cotidiana, ya que son beneficiosos como preventivos. También aportan esa cuota de minerales y vitaminas que todos necesitamos consumir para gozar de un buen estado de salud:

  • Reemplazar la sal común por sal marina de buena calidad.

  • La bardana contiene una alta cuota de yodo, y se utiliza en forma similar a la acelga.

  • Además de los peces, las algas marinas son una fuente muy rica de yodo. Su consumo debe formar parte de la ingesta diaria. Las algas marinas ayudan a reducir la presión arterial y el colesterol. Son fuente fundamental de minerales como: yodo, calcio, hierro, magnesio; regulan la temperatura del cuerpo; levantan el sistema inmunitario; purifican el organismo, y ayudan a disolver depósitos de grasa y mucosidades.

  • La avena, es un cereal que contiene yodo, y además, mucha fibra, por lo cual ayuda en problemas de constipación. Regula la función hormonal, tanto en hombres como en mujeres. Ayuda a bajar el colesterol. Tiene poderes antidepresivos y reduce la necesidad de nicotina. Da fuerza y vigor.

Otros nutrientes para regular la tiroides:

ACTIVIDAD FÍSICA

La actividad física aumenta la actividad metabólica. La práctica de yoga, específicamente, es beneficiosa ya que ciertas posturas activan la tiroides, al comprimir, flexibilizar y estimular la zona donde esta glándula está ubicada. Por ejemplo, las posturas de inversión hacen que la sangre que desciende sea retenida en la glándula tiroides mediante la llamada llave de mentón”, estimulándola energéticamente. La práctica continua de yoga previene irregularidades hormonales, y a la vez, ayuda a restablecer el funcionamiento endocrino general.

POSIBILIDADES DE AUTOCURACIÓN

Para armonizar el funcionamiento de la glándula tiroides es necesario empezar por generar pequeños cambios en los hábitos de vida: darse espacios de tiempo para cambiar la alimentación, mover el cuerpo, observar las sensaciones corporales, conectarse con la naturaleza, ver la capacidad de comunicación que se tiene; darse espacio para comprender los conflictos vinculares y mirarlos descarnadamente, sin negarlos o minimizarlos, sino viéndolos desde el amor.

Si todo esto fuera ocurriendo en uno, sin exigencias pero si entendiendo que es en esa dirección hacia donde debemos ir, no sólo la tiroides sino todas las glándulas y los órganos del cuerpo se irían equilibrando y no habría necesidad de ingerir medicamentos “de por vida”.

El cuerpo advierte cuando la mente se va equilibrando y eso, lamentablemente, los médicos a veces no suelen enseñarlo. No se trata de dejar los remedios porque sí sino producto de ir generando un cambio en uno mismo. Si no se está dispuesto a cambiar, la pastilla “de por vida” cumplirá su función de muleta.

Cada vez que nos prescriben un medicamento “de por vida”, es nuestra obligación preguntarnos cuál es el origen del desequilibrio y buscar formas alternativas que permitan mejorar la condición psicofísica en general, haciéndose cargo, cada uno, de su propia vida.

 por José Bidart

Boletin “Las Dalias” nº36
Valle de las Rosas- Cordoba