Harina de Vino. Un Poderoso Antienvejecimiento Natural.

Harina de Vino. Un Poderoso Antienvejecimiento Natural.

A principio del año 2006, la empresa canadiense “Vinifera for Life” sorprendió al lanzar al mercado un producto realizado en base a los residuos sólidos de la vinificación artesanal: la harina de vino. La misma se obtiene a partir del secado y posterior molienda del orujo de uva. El orujo es lo que queda de la fruta luego de haber sido aplastada para obtener el vino (básicamente, pieles y algunas semillas).

Los estudios realizados por la Universidad de Waterloo (en Ontario), con apoyo del Ministerio de Industria de Canadá, han confirmado que la harina de vino es rica en: potasio, hierro, calcio, vitamina A, fibra, Omega 6 y Omega 3.

Pero su componente clave son los polifenoles, poderosos antioxidantes naturales son quienes retardan el envejecimiento. También neutralizan los radicales libres, mejoran la circulación sanguínea, fortalecen los capilares sanguíneos, previenen afecciones cardíacas al evitar la formación de coágulos, protegen del cáncer, mejoran la piel, reducen el daño de la fibromialgia, detienen la degeneración macular y mejoran la vista.

Entre los polifenoles, el más destacado es el resveratrol. Es un potente bioflavonoide fácilmente asimilable por el organismo. Se encuentra en la uva y en otros frutos, como las nueces, las moras y los arándanos. Por cierto, el vino tinto también aporta resveratrol, pero para obtener una cantidad similar a la que aportan 10 g de harina de vino, nos veríamos obligados a una elevada ingesta alcohólica (aproximadamente 1 litro de vino), con sus consecuentes perjuicios.

Continuando el tema, el resveratrol (complejo de proantocianidinas oligoméricas) actúa activando enzimas, retardando el envejecimiento y prolongan la vida celular. Además, neutraliza la acción oxidante de los radicales libres. Estos compuestos no son más que átomos de oxígeno que han perdido un electrón, y en su afán por estabilizarse, ponen en marcha una nefasta cascada oxidaba que muchos consideran la causa principal de las enfermedades degenerativas y el envejecimiento prematuro. Los radicales libres son productos normales del metabolismo corporal, pero en las últimas décadas han cobrado importancia por dos motivos: hemos incrementado su presencia a través del cigarrillo, la refinación de los alimentos, la contaminación, etc., y hemos disminuido el consumo de alimentos protectores que aporten antioxidantes naturales.

El resveratrol tiene la capacidad de donar varios electrones para estabilizar muchos radicales libres, sin volverse peligroso (no altera su valencia), estimándose que tiene una potencia antioxidante 50 veces mayor que la vitamina E y 20 veces superiora la vitamina C.

Entre los beneficios de la harina de vino, se pueden mencionar:

  • Circulación: fortalece las paredes de los vasos sanguíneos y previene la formación de coágulos. Tiene marcado efecto antiinflamatorio, similar a la aspirina, pero sin generar irritación gastrointestinal.

  • Diabetes: estabiliza el nivel de azúcar en sangre y mejora la resistencia a la insulina

  • Dermatología: previene el envejecimiento y mantiene sana la elastina y el colágeno. Estos son dos componentes de la piel que son afectados en psoriasis y eccemas.

  • Articulaciones: disminuye el dolor muscular (fibromialgia) y articular (artritis y artrosis).

  • Visión: detiene la progresión de la degeneración macular y las cataratas. Mejora el flujo en los diminutos vasos sanguíneos del ojo, evitando malfunción, distorsión y fatiga visual.

Además reduce el progreso de la esclerosis múltiple. Mitiga el daño celular que genera el cáncer y previene su desarrollo. Incrementa la resistencia física general y disminuye las reacciones alérgicas.

La harina de vino se puede consumir regularmente y en pequeña dosis, disuelta en jugo, yogur o té. También se puede emplear como un ingrediente más en cualquier preparación culinaria. Por ejemplo: en panes, masitas, barras energéticas, pastas, quesos, etc. les aporta color púrpura y un sabor levemente ácido.

El pan de color violeta resulta muy llamativo para los niños, quienes lo comen gustosos. De esta manera, ganan todos los beneficios del vino tinto, pero sin riesgos para su salud.

Néstor Palmetti

Instructor Naturista

Traslasierra – Cordoba