Osteoporosis. Prevenirla y Detenerla de Manera Natural

Osteoporosis. Prevenirla y Detenerla de Manera Natural

Que es la Osteoporosis? Como Prevenirla y Detenerla. Alimentación.

La Osteoporosis es la disminución de la cantidad de tejido óseo que hace que los huesos menos resistentes se vuelvan más frágiles. Hay una disminución de la densidad y el peso de los huesos, los cuales se tornan esponjosos debido a la ampliación anormal de sus cavidades internas, con conservación, en la mayoría de los casos, del volumen.

El tejido esponjoso toma el aspecto de una red de grandes mallas, y los pequeños tabiques de los huesos se vuelven cada vez más finos hasta que desaparecen completamente.

La Osteoporosis no presenta síntomas en las primeras etapas de su desarrollo, pero, con el paso del tiempo se vuelve dolorosa y produce trastornos tales como: cifosis (curvatura de la columna vertebral hacia adelante), disminución de la estatura por el aplastamiento de las vértebras, y dolor de espalda difuso y generalizado debido a que las vértebras aplastadas comprimen nervios que se encuentran en las proximidades. Además, esta enfermedad es la causa principal de las fracturas que ocurren en las personas mayores de 50 años.

Si bien afecta a todos los huesos, los sitios más propensos son: muñecas, antebrazos, caderas y vértebras.

FACTORES PREDISPONENTES

Que no se pueden modificar

  •  Antecedentes familiares

  •  Contextura física pequeña

  •  Edad superior a los 35 años

  •  Menopausia o Falta de ovarios y útero

Que se pueden modificar

  • Alimentación acidificante, pobre en Calcio y vitamina D

  • Vicio de fumar

  • Consumo de bebidas alcohólicas en general, y abuso de la cafeína (café, té, mate, gaseosas cola)

  • Exceso de sal en las comidas

  • Inactividad física

  • No tomar baños de sol

¿QUE PODEMOS HACER PARA DETENERLA?

Una de las principales funciones del calcio en el organismo es la de neutralizar los residuos ácidos de los alimentos. Por ello, el problema no se soluciona ingiriendo más cantidad de calcio sino haciendo que se formen menos ácidos en el cuerpo por medio de una alimentación alcalinizante y libre de tóxicos, para que el organismo no tenga que contrarrestarlos recurriendo a la reserva de calcio que se encuentra en huesos y dientes.

El mejor tratamiento es el preventivo. Debe comenzar en la niñez, mediante una alimentación en la que predominen las hortalizas, las verduras y las frutas, las cuales aportan minerales alcalinos, principalmente: calcio, fósforo, hierro, magnesio, sodio y potasio.

La sal interfiere en el aprovechamiento del calcio ingerido porque ocupa, en las células, el lugar de las sales de calcio y otras sales alcalinas. Por lo tanto, conviene reducir al mínimo su consumo: cocinar sin sal y agregar el mínimo tolerable al servir (una pizca).

El café, el té y el mate, por su contenido de cafeína son acidificantes, por lo cual, en exceso, hacen perder calcio.

El cigarrillo, las bebidas alcohólicas y los medicamentos tomados sin control médico, hacen perder calcio.

Tomar alimentos lácteos y hacer ejercicios únicamente en la juventud no evitan la Osteoporosis; se debe continuar con esta conducta durante toda la vida.

La falta de actividad física contribuye a la aparición de la Osteoporosis porque se acompaña de:

  • Disminución de la circulación; por consiguiente llega menos sangre a las células óseas y los huesos se debilitan.

  • Merma de la vitalidad general; haciendo que se reduzca la actividad de los osteoblastos, que son las células encargadas de la regeneración de los huesos.

El ejercicio físico tiene un efecto estimulante sobre todas las funciones, entre las que se incluye la nutrición de los huesos; y, además, permite aprovechar mejor el calcio ingerido y favorecer su fijación.

OSTEOPOROSIS Y MENOPAUSIA

Esta enfermedad afecta principalmente a las mujeres, cuya pérdida de tejido óseo se hace más notoria después de la menopausia. Al no poder eliminar tóxicos y ácidos por medio de la menstruación como lo hacían antes, estos quedan retenidos y deben ser neutralizados con el calcio de huesos y dientes.

La causa principal de la Osteoporosis en las mujeres menopáusicas, no está en la fijación defectuosa del calcio por falta de estrógenos sino en los errores cometidos en la alimentación.

Si se está en la edad de la menopausia, es fundamental que se adopte una dieta alcalinizante y libre de tóxicos, como lo es el régimen vegetariano o predominante vegetariano. Además, se aconseja tomar 2 ó 3 tazas diarias de té de muñamuña y carqueja (1/2 cucharadita de cada hierba por taza de agua); ambas tienen influencia benéfica sobre el sistema reproductivo.

Sólo una forma de vida sana puede dar salud. Por ello, la base de la prevención y del tratamiento de la Osteoporosis está en la alimentación alcalinizante, complementada con baños de sol y ejercicios físicos.

OSTEOPOROSIS Y ALIMENTACION

Calcio

No sólo es necesario para mantener huesos y dientes sanos sino también para el buen funcionamiento del sistema nervioso y de los músculos.

Aunque no lo parezca, los huesos se renuevan completamente cada 7 años. La carencia de calcio hace que dicha regeneración sea insuficiente, aumentando los riesgos de padecer Osteoporosis.

La cantidad de este mineral que debe ingresar diariamente con la alimentación es de 1 a 1,5 gr. Cantidades mayores no se absorben y pueden resultar perjudiciales, especialmente si es químico.

Para conseguir el calcio que necesitamos, no tenemos que depender sólo de los químicos y los productos lácteos. Los animales obtienen este mineral de las hierbas y los granos que consumen, y no necesitan tomar leche, ingerir pastillas o aplicarse inyecciones. Podemos deducir entonces, que la mejor fuente de calcio son los alimentos naturales.

Son ricos en calcio: todas las hojas verdes (lechuga, acelga, etc.), brotes de alfalfa, algas marinas, frutas oleaginosas (almendras, nueces, etc.), leguminosas (soja, lentejas, arvejas, etc.), papa, cebolla, manzana, naranja, frutas desecadas (higos, ciruelas, etc.). La tuna y las semillas de sésamo contienen más calcio que cualquier otra comida.

Vitamina D

Es necesaria para la fijación de calcio y fósforo en huesos y dientes.

Se encuentra en: hojas verdes, algas marinas, cereales integrales, girasol, lácteos (leche, queso, crema, etc.). Pero su fuente principal son los baños de sol que, además, facilitan la remoción de tóxicos acumulados en el organismo.

El sol debe tomarse con el mínimo de ropa (o con una vestimenta muy liviana) para que irradie la mayor parte del cuerpo. Cubrir la cara y la cabeza con un sombrero y, cada vez que la piel se acalore demasiado, pasarse una toalla mojada para refrescarse. La exposición debe ser progresiva: comenzar con 5 minutos de frente y 5 minutos de espalda, aumentando 1 minuto por día de cada lado, hasta llegar a los 30 minutos en total. Evitar los baños con jabón luego de la exposición, pues desprenden los aceites de la piel que contienen la vitamina D.

Magnesio

El magnesio, asociado al calcio y el fósforo, interviene en la formación de huesos y dientes; revitaliza el organismo y aumenta el rendimiento psicofísico; regulariza el equilibrio ácido básico (pH), ayudando a mantener un ligero predominio alcalino en la sangre y demás humores. Además, su falta impide una correcta relajación muscular, provocando calambres, contracturas y fatiga muscular.

Son ricos en él: germen de trigo, frutas oleaginosas (almendras, castañas de Pará, etc.), leguminosas (soja, porotos, etc.), pan integral, frutas desecadas (higos, dátiles, etc.), espinaca, banana, cereales integrales, lechuga, papa, remolacha, zanahoria. También las algas marinas, la sal marina y la sal gruesa.

Fósforo

Interviene en la formación de huesos y dientes, y les otorga su dureza característica. Su déficit puede ser una de las causas de la disminución de la buena contracción muscular.

Son buenas fuentes: cereales integrales, leche, queso, huevos, pan integral, almendras, maní, garbanzos, lentejas y demás leguminosas.

Fuentes: “La Cocina de la Salud” y “Alimentación, Deporte y Salud”, de Victor A. Blanco