Técnicas de Respiración y su Importancia

Técnicas de Respiración y su Importancia

Técnicas de Respiración. Su Importancia. Ejercicios Respiratorios

La importancia de la respiración en el hombre se demuestra en dos hechos capitales: la vida comienza con el primer aliento que insufla el recién nacido y termina con la exhalación del último suspiro.

Respirar es vivir. Todos los seres vivos respiran, pero el hombre tiene una característica única: puede modificar su respiración a voluntad; sin embargo, es muy poco, hasta ahora, lo que ha aprovechado esta magnífica oportunidad porque desconoce el valor y el poder de la respiración para aumentar su calidad de vida.

Hay experiencias científicas estadísticamente significativas que demuestran que la adopción de un habito de respiración profunda, integral y rítmica debidamente sostenida en el tiempo produce:

1. Un aumento en la energía vital (más vitalidad física, anímica y mental).

2. Mejoría en el funcionamiento de la mayoría de los órganos. Por ejemplo, en los pulmones es preventiva y curativa de los procesos tales como asma, broncoespasmos, bronquitis, rino sinusitis, etc.; mejora el funcionamiento de las vías digestivas en procesos tales como estreñimiento, colon irritable, digestión lenta, meteorismo.

3. Equilibrio de las emociones.

4. Pensamientos más lúcidos y equilibrio en las ideas obsesivas y pensamientos persistentes indeseados.

5. Puesta en funcionamiento del sistema Hipotálamo-Hipófisis (glándula que se encuentra en la zona anterior del cerebro) para la liberación de péptidos opioides endógenos llamados encefalinas, endorfinas y dinorfinas. Estos péptidos producen un efecto analgésico (calmador de dolores) y relajante profundo con sensaciones de alegría y, a ve-ces, estados de éxtasis creativo.

6. Incremento en la presencia de la onda cerebral alfa que aumenta la capacidad del individuo para relajarse. También se la conoce como la onda cerebral de la creatividad en todos sus niveles.

Sumarle al ejercicio respiratorio una técnica de relajación o una técnica de visualización creativa o de afirmaciones positivas o de meditación, aumenta los efectos descriptos y la convierte en un arma invalorable para efectuar medicina preventiva en los niveles físico, emocional y mental.

Un buen ejercicio respiratorio profundo puede soltar lo que llamamos patrones de contracción superficiales, que es la energía congestionada por el estrés, la tensión emocional, etc. que producen las famosas contracturas musculares. Generalmente están en cuello, hombros, zonas del la columna dorsal y lumbar, pero pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo donde haya masa muscular. La práctica constante y habitual de un ejercicio respiratorio hace desaparecer, con el tiempo, estas contracturas tensionales.

EL ACTO DE RESPIRAR

Nuestros órganos respiratorios no constituyen un sistema cerrado. El aire, cualquiera sea su composición, influye sobre nuestro cuerpo, pensamientos y actos más de lo que nos damos cuenta.

Podemos distinguir dos aspectos en la respiración: el externo o pulmonar. referido al acto de respirar en sentido estricto, que es lo que determina el intercambio gaseoso entre el aire y la sangre (la sangre absorbe el oxígeno y expulsa anhídrido carbónico hacia el interior del pulmón); y el interno o celular. que es el intercambio de gases efectuado entre la sangre y las células (la sangre cede oxígeno y absorbe anhídrido carbónico).

Al respirar, el intercambio de aire en los pulmones no es completo, sólo dos tercios del aire absorbido en una inspiración llega a ellos. A esto se añade un tercio de aire que ha quedado en las vías respiratorias de la última expiración, de manera que en los pulmones se mezclan dos tercios de aire fresco con un tercio de aire residual.

Quien respira en forma acelerada y superficial, desperdicia el aire fresco y aumenta el residual, creando lo que se llama espacios muertos, es decir con aire viciado lleno de toxinas, que disminuye la capacidad de oxigenación del organismo promoviendo la enfermedad.

Una persona en buen estado de salud, realizando actividades normales, respira 16 veces por minuto, esto se denomina frecuencia respiratoria. Los expertos en técnicas respiratorias, en su mayoría orientales, sostienen que la persona que, a través de una reeducación respiratoria, logre reducir su frecuencia a 9 respiraciones integrales por minuto (es decir, involucrando tres partes: abdominal-torácica- clavicular), prolonga su vida y se mantiene en estado de serenidad, de relajación, con armonía en sus emociones, conservando su salud y aumentando su vitalidad. Esta frecuencia respiratoria promueve alta lucidez mental y desarrolla la creatividad.

La frecuencia respiratoria es alterada por muchos factores, como por ejemplo, estados emocionales desequilibrados como la ira o el miedo, que producen un aumento de la misma.

El sistema respiratorio ha sido comparado con un árbol invertido, en el que la tráquea es el tronco, y los bronquios los tallos. Los grandes bronquios se ramifican en bronquiolos aún más pequeños, semejantes a las ramas. Las hojas estarían constituidas por esas numerosas vesículas pulmonares llamadas alvéolos.

Ejercicios y Técnicas de Respiración

Vamos a exponer ahora prácticas respiratorias para que el lector pueda experimentar por sí mismo las ventajas que hemos expuesto. Las prácticas no encierran ningún peligro, ni pueden producir efectos secundarios perniciosos, respetando las indicaciones:

  • Respiración profunda-integral en 4 tiempos – Técnicas de Respiración

Sentado cómodamente o acostado, el cuerpo relajado, concentre la atención mental en su respiración. Respire libremente 2 ó 3 veces, exhale suave pero profundamente todo el aire contenido en sus pulmones y comience a inspirar profundamente contando hasta 8, retenga el aliento durante 4 tiempos, exhale (siempre por nariz) contando nuevamente 8 y retenga 4 tiempos con pulmones vacíos. A medida que regularice la práctica, irá aumentando la duración de las pausas o retenciones hasta 8 tiempos. Practique esta respiración 3 veces por día durante 5 a 10 minutos, siendo importante que la primera práctica sea a la mañana temprano antes de enfrentar el día.

  • Respiración tranquilizadora – Técnicas de Respiración

Esta es una práctica respiratoria útil en momentos de preocupación atormentadora. Estas pueden ser: angustia aguda, situaciones laborales o familiares de intenso estrés y cualquier otra situación emocional o mental que necesite un equilibrio rápido. Consiste en los siguientes pasos:

  1. Aspire por la nariz de manera profunda y prolongada, y expire lentamente mientras repite mentalmente palabras de este tipo: inspiro paz…exhalo paz… Hágalo 3 veces.

  2. Imagine que su cuerpo comienza a relajarse. Efectúe 10 respiraciones suaves, profundas y naturales. Con cada expiración haga la cuenta regresiva comenzando por el número 10. Mientras está respirando cómodamente observe cualquier tensión emocional que pueda producirse o detecte lugares en su cuerpo donde ellas están, e imagine que estas tensiones se aflojan. Puede repetirla las veces que desee en forma inmediata o mediata.

  • Respiración profunda liberadora – Técnicas de Respiración

Inhale por la nariz en forma lenta y calma. Al final de la inhalación suelte el aire por la boca con lentitud y tranquilidad. Entonces con la boca abierta y la mandíbula relajada haga una pausa y espere, pacientemente, conscientemente, hasta que el cuerpo inicie la próxima inhalación.

La clave para la pausa entre respiraciones consiste en permanecer consciente concentrado y esperar intencionalmente que el cuerpo elija inhalar, porque si la mente vaga, la respiración se revertirá a sus patrones inconscientes usuales.

Durante cada pausa permita que su cuerpo se relaje profundamente y se suelte. Que el tiempo entre respiraciones sea un momento de total aflojamiento del cuerpo. Sienta a su cuerpo soltarse maravillosamente. Luego, inhale hacia una parte específica del cuerpo que necesite sanación y entonces, conscientemente, deje salir toda la tensión con la exhalación, relajándose aún más durante la pausa. Respire de esta manera varias veces, soltando y relajando una parte específica del cuerpo. Concluya con algunos minutos de respiración profunda sin pausas. (este último ejercicio fue extraído del libro “Respirar” de M. Sky – Edit. Martínez Roca).

Practicar estas técnicas de respiración sin temores, aclarando que la aparición de mareos es totalmente normal. Si éstos surgen, hagan una práctica de jadeo (respiraciones rápidas y cortas por boca, como un perro cuando está cansado). Con ésto el mareo desaparecerá en corto tiempo. Al principio respete la duración de la practica entre 5 y 10 minutos. Puede aumentarse con el tiempo hasta 20 minutos a medida que se convierta en un hábito.